Sinopsis
Roy MCavoy es un jugador profesional de golf que podría vivir a lo grande. Sin embargo, vive a un paso de la miseria. La razón de semejante contradicción es su afición autodestructiva a buscar siempre el más difícil todavía, lo que le ha llevado a ser un perdedor nato. Frente a él, David Simms, otro jugador profesional acostumbrado al éxito y con quien Roy mantiene pésimas relaciones.
Un buen día Roy es contratado por la prometida de Simms para aprender los secretos del deporte. Roy no tardará en enamorarse de ella, iniciándose a partir de ese momento un duelo masculino por la chica.
Un buen día Roy es contratado por la prometida de Simms para aprender los secretos del deporte. Roy no tardará en enamorarse de ella, iniciándose a partir de ese momento un duelo masculino por la chica.
Crítica
Puntuación del crítico4Kevin Costner debe hacérselo revisar, porque lo suyo es masoquismo.
Tras dar con sus huesos en el suelo gracias a "Waterworld", al amigo Costner no se le pasó mejor idea por la testa (o por los testes) que emparentarse con Don Johnson en una película. ¡Con bueno fue a juntarse!. A ellos se sumó la irregular Rene Russo. Tres cabezas pensantes a cual más nociva ideando cómo sacar adelante un éxito cinematográfico.
Tras mucho debatir debieron concluir que nada mejor que una película con toques románticos y humorísticos para levantar cabeza. Así surgió "Tin Cup", historia clásica basada en el consabido trío sentimental hombre-mujer-hombre y ambientada en los campos de golf.
El resultado fue una obra insufrible que elevaba el dichoso deporte a la categoría de filosofía existencialista estadounidense. La pelota y sus palos son ahora un reflejo de los éxitos y triunfos de los ciudadanos americanos, muy en consonancia con ese idea tan extrema que tienen del mundo. En el último segundo, lo mismo se puede alcanzar el éxito soñado que perderlo todo. Una polaridad irreal y pesada que es reiterada gracias a las voces en "off" de los comentaristas, la cargante sobreactuación del público y, en definitiva, a la historia en sí misma.
Don Johnson está odioso en tanto que aún sigue cabreado con el mundo porque ya nadie recuerda sus tiempos de guaperas a golpe de "Corrupción en Miami". A Costner no hay quien lo aguante, ya sea por sus aires de fracasado lastimoso, ya sea por sus constantes gimoteos ante su "caddy", al que pide consejo infantil cual maestro en la vida. Y a Russo mejor olvidarla, porque su labor se limita a seguirle el juego cómico a Kevin a la par que ofrecerse como premio. Metáfora personalizada de la copa donde el ganador podrá mojar su verga sudorosa.
Hiperbólica, pelma y con personajes a un paso de la parodia (ese Costner fracasado...).
En resumen: Producto apto para aficionados a este deporte, fanáticos de Costner y/e/o/u suicidas en potencia.
Tras dar con sus huesos en el suelo gracias a "Waterworld", al amigo Costner no se le pasó mejor idea por la testa (o por los testes) que emparentarse con Don Johnson en una película. ¡Con bueno fue a juntarse!. A ellos se sumó la irregular Rene Russo. Tres cabezas pensantes a cual más nociva ideando cómo sacar adelante un éxito cinematográfico.
Tras mucho debatir debieron concluir que nada mejor que una película con toques románticos y humorísticos para levantar cabeza. Así surgió "Tin Cup", historia clásica basada en el consabido trío sentimental hombre-mujer-hombre y ambientada en los campos de golf.
El resultado fue una obra insufrible que elevaba el dichoso deporte a la categoría de filosofía existencialista estadounidense. La pelota y sus palos son ahora un reflejo de los éxitos y triunfos de los ciudadanos americanos, muy en consonancia con ese idea tan extrema que tienen del mundo. En el último segundo, lo mismo se puede alcanzar el éxito soñado que perderlo todo. Una polaridad irreal y pesada que es reiterada gracias a las voces en "off" de los comentaristas, la cargante sobreactuación del público y, en definitiva, a la historia en sí misma.
Don Johnson está odioso en tanto que aún sigue cabreado con el mundo porque ya nadie recuerda sus tiempos de guaperas a golpe de "Corrupción en Miami". A Costner no hay quien lo aguante, ya sea por sus aires de fracasado lastimoso, ya sea por sus constantes gimoteos ante su "caddy", al que pide consejo infantil cual maestro en la vida. Y a Russo mejor olvidarla, porque su labor se limita a seguirle el juego cómico a Kevin a la par que ofrecerse como premio. Metáfora personalizada de la copa donde el ganador podrá mojar su verga sudorosa.
Hiperbólica, pelma y con personajes a un paso de la parodia (ese Costner fracasado...).
En resumen: Producto apto para aficionados a este deporte, fanáticos de Costner y/e/o/u suicidas en potencia.


