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Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico2El resultado de tal atrevimiento es una producción que, casi con toda seguridad, es la más nefasta, insultante, e incompetente del género de "espada y brujería" jamás rodada. No en vano, Solomon ha conseguido embutir en hora y media de metraje todas las pifias y defectos propios de un pésimo cineasta.
La historia (más bien historieta) ya pega tiros por sí sola, ofreciéndonos a una afligida emperatriz preocupada por la falta de democracia y enfrentada con los grupos políticos de la oposición, evidente idiotez de argumento aderezado con unos diálogos penosos. Los personajes son otro puntazo pues, exagerándolo un poco, parecen extraídos de alguna parodia de Mel Brooks al estilo de "La Loca Historia de la Galaxias". Incluso sus vestimentas, compradas en un "Todo a Cien" de barrio, son horribles. La lista de tonterias es extensa, no faltando enanos chistosos con barbas postizas, elfos de risa y humanos con aires de Indiana Jones. A ello hay que sumar las majaderías que se suceden sin ton ni son y una música que no hay por donde cogerla.
Y como buen mierdón no pueden faltar los socorridos efectos infográficos finales, los cuales van camino de convertirse en el ingrediente imprescindible de cualquier mal trabajo, tal y como George Lucas demostró en "La Amenaza Fantasma"(1999).
Respecto a los actores mejor no hablar, porque la mayoría son unos cenutrios. Mención especial para el mendrugo de Justin Whalin, dado a conocer gracias a su papel de fotógrafo en la serie "Lois y Clark, Las Nuevas Aventuras de Superman", y que aquí nos lo reciclan en forma de héroe de ocasión enamorado de una maga (que sí, que vale, que la chavala es muy bonita, pero no es suficiente). Ahora bien, el que no tiene perdón de Dios es Jeremy Irons. No sólo tuvo el arrojo de trabajar en esta basura, sino que encima nos martiriza con un personaje de juzgado de guardia.
Por supuesto, obvia decir que esta película no tiene nada que ver con su título. Las similitudes con el rol son inexistentes. En este sentido a buen seguro que los aficionados al juego estarán echando chispas.
En resumen: Mondongo infumable que supone un insulto al cine en general y al rol en particular. Merece un lugar de honor entre las peores del género.












