En nombre del Honor. Por el amor de una Princesa. Por el poder de una Leyenda.
Sinopsis
En la inglaterra del siglo XII, el noble y apuesto caballero George ha dejado atrás las Cruzadas con el fin de hacer realidad su sueño de vivir tranquilamente. Sin embargo, con el fin de que el rey Edgaar le conceda un trozo de tierra, antes tiene que ayudar a descubrir el paradero de la hija del monarca (la princesa Lunna), desaparecida misteriosamente.
Incorporado al grupo de Garth de Guerney, el prometido de Lunna, George se encuentra inmediatamente inmerso en una peculiar batalla. Cuando encuentran a Lunna, no secuestrada sino custodiando un huevo de dragón, estalla una lucha de voluntades. Así, George aboga por destruir a la futura criatura, en clara oposición a la princesa, que defiende la necesidad de salvarlo a cualquier precio. Mientras tanto, un grupo de mercenarios que se ha unido también a la búsqueda sigue sus pasos de cerca.
Incorporado al grupo de Garth de Guerney, el prometido de Lunna, George se encuentra inmediatamente inmerso en una peculiar batalla. Cuando encuentran a Lunna, no secuestrada sino custodiando un huevo de dragón, estalla una lucha de voluntades. Así, George aboga por destruir a la futura criatura, en clara oposición a la princesa, que defiende la necesidad de salvarlo a cualquier precio. Mientras tanto, un grupo de mercenarios que se ha unido también a la búsqueda sigue sus pasos de cerca.
Crítica
Puntuación del crítico2Si esto es la respuesta europea a las grandes producciones fantásticas de Hollywood, apaga y vámonos.
Esta co-producción entre Reino Unido y Alemana, es el perfecto ejemplo de cómo desaprovechar una gran idea con un equipo absolutamente carente de creatividad. La sensación de que el ¿director? se pasara rodando las escenas pensando "qué coñazo de película estoy haciendo", es casi constante.
Ultraprevisible hasta límites insultantes, George and the Dragon es una historia que podría haber dado mucho más de sí en manos de gente más capaz, y con menos ganas de meter gilipolleces. Una de las escenas iniciales, en las que un fraile huye de una ejecución bajando las calles del pueblo montado en una especie de skate medieval, para culminar con un chaval que lo ha visto todo y decide ponerse el gorro del revés, sirve perfectamente para explicar la clase de gilipolleces a las que me refiero.
Si le añadimos el hecho de que todo está demasiado limpio, que el atrezzo y el vestuario me recuerda al de alguna obra de teatro juvenil, que los actores parecen estar diciendo subliminalmente "¡por favor, que alguien me saque de aquí y me de un papel digno!", y que los dragones de Dungeons & Dragons están mejor hechos y son mucho más creíbles que los pegotes pixelizados de esta película... sinceramente, cuesta creer que haya llegado a la gran pantalla. Posiblemente no me habría disgustado tanto si se hubiera emitido en televisión.
Como apunte final... ¿cuánto habrán pagado a Val Kilmer por salir en un cameo de no más de minuto y medio?
Esta co-producción entre Reino Unido y Alemana, es el perfecto ejemplo de cómo desaprovechar una gran idea con un equipo absolutamente carente de creatividad. La sensación de que el ¿director? se pasara rodando las escenas pensando "qué coñazo de película estoy haciendo", es casi constante.
Ultraprevisible hasta límites insultantes, George and the Dragon es una historia que podría haber dado mucho más de sí en manos de gente más capaz, y con menos ganas de meter gilipolleces. Una de las escenas iniciales, en las que un fraile huye de una ejecución bajando las calles del pueblo montado en una especie de skate medieval, para culminar con un chaval que lo ha visto todo y decide ponerse el gorro del revés, sirve perfectamente para explicar la clase de gilipolleces a las que me refiero.
Si le añadimos el hecho de que todo está demasiado limpio, que el atrezzo y el vestuario me recuerda al de alguna obra de teatro juvenil, que los actores parecen estar diciendo subliminalmente "¡por favor, que alguien me saque de aquí y me de un papel digno!", y que los dragones de Dungeons & Dragons están mejor hechos y son mucho más creíbles que los pegotes pixelizados de esta película... sinceramente, cuesta creer que haya llegado a la gran pantalla. Posiblemente no me habría disgustado tanto si se hubiera emitido en televisión.
Como apunte final... ¿cuánto habrán pagado a Val Kilmer por salir en un cameo de no más de minuto y medio?
Daniel -Shimart- Muñoz






