Si hay una palabra que defina Sin City es "fidelidad". Fidelidad absoluta. Estamos ante un trasvase literal de los cómics a la pantalla como nunca se ha hecho, ni más ni menos, con todos sus pros y sus contras.
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico8La película se abre con la historia corta de "La novia vestía de rojo" para dar paso a unos sencillos créditos que identifian cada actor con el personaje de Miller que encarnan. A partir de ahí, entramos en las tres historias principales: el inicio de "Ese cobarde bastardo", toda la historia de Marv, la de "La gran masacre", la resolución de la historia del bastardo amarillo y un epílogo que cierra el film.
Sin duda, como adaptación del cómic, la película es extremadamente rigurosa, tanto en planos, uso del color, diálogos y caracterización de personajes. Es todo lo que había soñado un fan de los cómics que sería una película de "Sin City". Mickey Rourke está soberbio como Marv y es más, a pesar de las imágenes que ya habíamos visto como comparativas al cómic, tanto la agente de la condicional de Marv como Goldie aparecen desnudas tal como lo hacían en el cómic. La única excepción ha sido la de Jessica Alba en el papel de nuestra bailarina de striptease favorita, Nancy Callahan.
La sensación que queda después de ver "Sin City" es que estamos ante una película de serie B excepcional. Sí, serie B, porque, aunque hay un plantel de estrellas en el reparto (Elijah Wood, Benicio del Toro, Bruce Willis, etc.), los directores buscan una estética retro, pero no del film noir clásico, sino del concepto que tiene Frank Miller de él: excesivo, sangriento, brutal (que no quiere decir malo, ojo), que mezcla esos detalles tan suyos como son sables japoneses, esvásticas, cabezas rapadas salidos del "Dark Knight", absurdos hampones "con delirios de elocuencia"... Bueno, qué os he de decir a quienes conozcais el universo de Miller. Así, la trama de los cómics es sencilla como un storyboard y seguramente no ha necesitado mucha adaptación, y, como suponía Rorschach, en dos horas se cuentan las tres historias principales de las series del cómic. Quizá el fallo ha sido no imbricarlas más una dentro de otra, cruzarlas un poco más, ya que, como sabéis, tienen nexos en común (el barrio de las prostitutas, el bar donde Nancy baila, los malosos Roark, la granja...), y el montaje es decididamente plano. Pero en el fondo, adivino que todos los defectos de la cinta no son tales, sino que están ya presentes en la obra original. El film se ha limitado a llevarlo todo a la pantalla, bueno y malo.
Pero no nos vamos a engañar. Uno vibra con la historia de Marv, a pesar de toda la "suspensión de la realidad" que ha de hacer -en toda la película- en cuanto a heridas mortales, ahorcamientos y piruetas imposibles. "La gran masacre" está muy bien resuelta y es fantástico el duelo interpretativo entre Del Toro y Clive Owen. Y en "Ese cobarde bastardo", Willis da la talla. La música de la película, compuesta entre otros por el mismo Robert Rodríguez está a la altura del film y destaca el tema de los créditos iniciales. Creo que por fin un autor de cómics puede llevar la cabeza bien alta ante una de sus adaptaciones a la pantalla grande. Esperaremos a agosto para verla en las de nuestro país.
Rammenoth









