El chico de la moto es el Rey.
Sinopsis
Rusty James es un joven que sueña con volver a los tiempos de las pandillas juveniles y así emular a su hermano mayor, que en su día fue líder de una de ellas y que arrastra una reputación de rebelde e intocable.
Crítica
Puntuación del crítico10Incomprendida obra maestra de Francis Ford Coppola.
En un mismo año realizó dos películas ("Rumble Fish" y "The Outsiders") con la radiografía más lírica y apasionante de la juventud sin esperanza, los marginados, en una sociedad hipócrita y corrompida.
La puesta en escena es asfixiante, claustrofóbica, brillante, con una atmósfera opresora y una fotografía perfecta en blanco y negro.
Un magnífico guión en el que Coppola hace una profunda reflexión sobre el paso del tiempo, la violencia urbana y la creción de "leyendas". La inolvidable música de Stewart Copeland encaja como un guante con el tono poético y crepuscular del film.
En lo interpretativo es una gozada contemplar el mejor trabajo en la carrera de Mickey Rourke, nunca estuvo tan bien como aquí y en su anterior película "Diner".
Matt Dillon le dió la réplica perfecta en el papel del hermano menor, la sombra del "héroe", perdido en su mundo donde aún sueña con los viejos tiempos. Dillon estuvo genial, como siempre en auquellos tiempos, y muy bien secundado por Dennis Hopper, la guapa Diane Lane y el sobrino de Francis, un jovencito Nicolas Cage en sus comienzos.
Me encanta esta película. Además tiene algunos momentos verdaderamente impactántes como son la entrada en escena de "El chico de la moto" (espectacular) la secuencia en que Rusty James sale de su propio cuerpo o la escena final con los peces de colores.
Imprescindible película, una de las más intimistas del director, muy recomendable verla en sesión continua con "Rebeldes" y que en mi opinión es la última obra maestra de Coppola (junto al tercer padrino) y un dulce aperitivo en espera de que al fin lleve a cabo su proyecto soñado "Megalópolis".
En un mismo año realizó dos películas ("Rumble Fish" y "The Outsiders") con la radiografía más lírica y apasionante de la juventud sin esperanza, los marginados, en una sociedad hipócrita y corrompida.
La puesta en escena es asfixiante, claustrofóbica, brillante, con una atmósfera opresora y una fotografía perfecta en blanco y negro.
Un magnífico guión en el que Coppola hace una profunda reflexión sobre el paso del tiempo, la violencia urbana y la creción de "leyendas". La inolvidable música de Stewart Copeland encaja como un guante con el tono poético y crepuscular del film.
En lo interpretativo es una gozada contemplar el mejor trabajo en la carrera de Mickey Rourke, nunca estuvo tan bien como aquí y en su anterior película "Diner".
Matt Dillon le dió la réplica perfecta en el papel del hermano menor, la sombra del "héroe", perdido en su mundo donde aún sueña con los viejos tiempos. Dillon estuvo genial, como siempre en auquellos tiempos, y muy bien secundado por Dennis Hopper, la guapa Diane Lane y el sobrino de Francis, un jovencito Nicolas Cage en sus comienzos.
Me encanta esta película. Además tiene algunos momentos verdaderamente impactántes como son la entrada en escena de "El chico de la moto" (espectacular) la secuencia en que Rusty James sale de su propio cuerpo o la escena final con los peces de colores.
Imprescindible película, una de las más intimistas del director, muy recomendable verla en sesión continua con "Rebeldes" y que en mi opinión es la última obra maestra de Coppola (junto al tercer padrino) y un dulce aperitivo en espera de que al fin lleve a cabo su proyecto soñado "Megalópolis".
Davis







