Ninguna posesión es sagrada. Ningún secreto es seguro.
Sinopsis
En un futuro cercano, un brillante ingeniero genético japonés, Horoshi, es el premio que se disputan dos megacorporaciones, una japonesa, Hosaka, y otra alemana, Maas. Los revolucionarios descubrimientos del científico tienen el poder de transformar el mundo y generar billones de beneficiós. Hosaka contrata a un equipo de espías formado por X y Fox, para ganarse la confianza de Hiroshi en perjuicio de Maas. La estrategia de estos dos mercenarios a sueldo consistirá en atraer a Hiroshi utilizando los encantos de una joven y bella prostituta.
Crítica
Puntuación del crítico6Todavía más turbadora que su anterior película, Abel Ferrara nos lleva aquí a un futuro no muy lejano y cercano al ciber-punk, con un mundo totalmente globalizado por las corporaciones. La verdad es que la historia se va entendiendo al principio, pero Ferrara la caga la última media hora, cuando el personaje de Willem Dafoe se refugia en el New Rose Hotel y recuerda a través de flashbacks escenas que ya hemos vistos durante la película, intentando recomponer el rompecabezas, pero la cosa queda demasiado confusa, aunque se le puede buscar el sentido. Eso sí, la atmósfera como siempre muy conseguida, con una música enigmática, además del buen hacer del dúo protagonista y una Asia Argento que se los come a todos.
Diferente.
Diferente.
nadsat
