Secuela de "Gigoló"
Sinopsis
Deuce (Rob Schneider), un limpiador de peceras ingenuo y de buen corazón, creía que su carrera de gigoló había terminado. Pero cuando se veía lejos de todo aquello, es tentado a regresar a su increíble profesión de ’placer pagado’. Hicks (Eddie Griffin), su antiguo proxeneta, se ve implicado en los asesinatos de los gigolós más prestigiosos de Europa. Deuce se ve obligado a regresar como espía de incógnito para limpiar el nombre de su gran amigo. Para conseguir sus propósitos, éste debe competir con la poderosa Unidad Europea de Prostitutos e incluso exponerse a otra serie de estrafalarias clientes. Entre todos estos líos, conoce a la hermosa Eva (Hanna Verboom), que sufre de un desorden crónico obsesivo-compulsivo y a su vez es extremadamente talentosa.
Crítica
Puntuación del crítico4En el verano, el género de la comedia no pasa por buena racha. Salen películas destinadas a un público muy poco exigente y que no producen la mas mínima risa. Tras el fiasco que me llevé con "El Weekend", pensé que con "Gigoló Europeo" me recuperaría. Error mío.
"Gigoló" fue una película bastante mala, pero aun así divirtió y fue un éxito. No es el caso de esta secuela, cuyo sentido del humor resulta algo patético y que ha levantado polémica en EEUU por varios chistes homófobos (no lo entiendo, en la mayoría de comedias para adolescentes hay chistes de este tipo).
Es una película que tiene mucho y poco en común con la anterior, es decir, posee el mismo tipo de chistes, chistes tan parecidos que resultan casi idénticos, pero apenas divierten.
Rob Schneider sigue sin caerne bien, es otro cómico de tres al cuarto al estilo de Adam Sadler.
"Gigoló" fue una película bastante mala, pero aun así divirtió y fue un éxito. No es el caso de esta secuela, cuyo sentido del humor resulta algo patético y que ha levantado polémica en EEUU por varios chistes homófobos (no lo entiendo, en la mayoría de comedias para adolescentes hay chistes de este tipo).
Es una película que tiene mucho y poco en común con la anterior, es decir, posee el mismo tipo de chistes, chistes tan parecidos que resultan casi idénticos, pero apenas divierten.
Rob Schneider sigue sin caerne bien, es otro cómico de tres al cuarto al estilo de Adam Sadler.
Isaías


