Quizás la mejor comedia de la historia, quizá no.
Pero para mi es otro diez obvio. El guión es una pasada, y todo está la mar de bien enlazado y hecho. El trío estelar es insuperable e irrepetible, y Tony Curtis borda la imitación de Grant como galán.
El ingenio de Wilder brilla en incontables escenas dentro del film, ya desde el principio, que es portentoso en ritmo y realización.
Ritmo que no decae en ningun momento en una película que no deja de entretener y divertir.
La parodia de las pelis de gangsters es sensacional, y George Raft que se parodia a si mismo en su papel de Scarface.
Siempre me descojonaré con el borracho puidiendo otra taza de café

Siempre me extremeceré con la Monroe cantando I’m Through with Love.
El montaje paralelo de las dos escenas de amor es portentoso,
por un lado la farsa de Curtis con la Monroe, por otro la extraña y grotesca relación entre Lenmmon y O’brien, de lo mas tronchante, provoca un contraste que crea un ritmo frénetico, y estimula la acción y al espectador.
Y el final es antológico, con la frase mas ambigua de la historia del cine, pero es perfecta, sublime.