La vergüenza de una nación.
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico6Película entretenida y que logra momentos de gran lucidez y otros que aprovechan la más oscura de las cualidades del cine negro. Pero todo ello.... Tratado de una manera muy superficial.
Y es que Scarface (1932) ha envejecido mal porque no deja de ser una película para toda la família (cosa que no debería de ser), con un propósito totalmente confinado a su época.
Los personajes que rodean al protagonista Tony Camonte son simples motivadores/objetores (los únicos interesantes), monigotes u objeto de gags, de los cuales los dos últimos, según cual, resultan graciosos pero no ayudan a tomarse en serio la trama.
A veces se entiende un folleto de actitud xenófoba que resulta característico del perfil popular de los personajes pero no aporta nada como perfil drámatico formal.
La oleada de asesinatos tienen un tratamiento al estilo de secuencia de montaje que obvia su propio peso dramático, supongo que a consciencia de que los personajes no llegan a ser identificables por el espectador a nivel empático.
Aunque lo que de verdad quiero comentar es el cometido del personaje de Tony Camonte que comparado con su respectivo en el ’remake’ de Brian de Palma, Tony Montana, no es más que una enumeración de los instintos vitales primarios de ambos.
Tambíen es verdad que Tony Montana es un personaje desarrollado a través de 180 minutos. Pero Tony Camonte solo quiere hacerse con la ciudad, proteger a su hermana como un cavernícola, y mantener el par de cojones bien puesto en la paquetera. El "Scarface" de Brian de Palma aun cayendo en la superabundancia de matices excéntricos y violentos del protagonista, profundiza mucho más en aspectos de entorno y trazado de personajes.
Es curioso pero hasta el aspecto de Paul Muni en este filme es parecido al de un primate.
Que lástima y rabia me da que películas con base para quedar absolutamente en el firmamento arruinen esa posibilidad a causa de su existencia por mera crítica del estado actual de una sociedad y del reclamo de soluciones a un problema en la misma.
Parezco un frívolo repugnante diciendo esto, pero es que creo que hay otras maneras de hacer eso sin abordar la ficcion cinematográfica (aunque esté basada en hechos reales) y renunciar a una profundidad en los personajes que mueven esta película de gangsters por querer dejar clara la idea que quiere hacerse llegar.
Todos tendemos a valorar con nota alta estas películas a causa del impacto en su género y de la sobreestimación de sus aportes al mismo. Esta película fué un NUEVE en su día, pero cuando el cine negro evoluciona en las últimas décadas del siglo XX esta baja al SEIS Y MEDIO que le pongo y que rebajo al SEIS por la propia naturaleza de su deterioro al paso del tiempo.
Y es que Scarface (1932) ha envejecido mal porque no deja de ser una película para toda la família (cosa que no debería de ser), con un propósito totalmente confinado a su época.
Los personajes que rodean al protagonista Tony Camonte son simples motivadores/objetores (los únicos interesantes), monigotes u objeto de gags, de los cuales los dos últimos, según cual, resultan graciosos pero no ayudan a tomarse en serio la trama.
A veces se entiende un folleto de actitud xenófoba que resulta característico del perfil popular de los personajes pero no aporta nada como perfil drámatico formal.
La oleada de asesinatos tienen un tratamiento al estilo de secuencia de montaje que obvia su propio peso dramático, supongo que a consciencia de que los personajes no llegan a ser identificables por el espectador a nivel empático.
Aunque lo que de verdad quiero comentar es el cometido del personaje de Tony Camonte que comparado con su respectivo en el ’remake’ de Brian de Palma, Tony Montana, no es más que una enumeración de los instintos vitales primarios de ambos.
Tambíen es verdad que Tony Montana es un personaje desarrollado a través de 180 minutos. Pero Tony Camonte solo quiere hacerse con la ciudad, proteger a su hermana como un cavernícola, y mantener el par de cojones bien puesto en la paquetera. El "Scarface" de Brian de Palma aun cayendo en la superabundancia de matices excéntricos y violentos del protagonista, profundiza mucho más en aspectos de entorno y trazado de personajes.
Es curioso pero hasta el aspecto de Paul Muni en este filme es parecido al de un primate.
Que lástima y rabia me da que películas con base para quedar absolutamente en el firmamento arruinen esa posibilidad a causa de su existencia por mera crítica del estado actual de una sociedad y del reclamo de soluciones a un problema en la misma.
Parezco un frívolo repugnante diciendo esto, pero es que creo que hay otras maneras de hacer eso sin abordar la ficcion cinematográfica (aunque esté basada en hechos reales) y renunciar a una profundidad en los personajes que mueven esta película de gangsters por querer dejar clara la idea que quiere hacerse llegar.
Todos tendemos a valorar con nota alta estas películas a causa del impacto en su género y de la sobreestimación de sus aportes al mismo. Esta película fué un NUEVE en su día, pero cuando el cine negro evoluciona en las últimas décadas del siglo XX esta baja al SEIS Y MEDIO que le pongo y que rebajo al SEIS por la propia naturaleza de su deterioro al paso del tiempo.
Major Grau

