A veces la gente necesita que le ayuden. A veces la gente necesita que le perdonen. Y cuando llueve... diluvia.
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico10Como ya hizo en "Boogie Nigths", el director presenta a un montón de personajes sin dejar a ninguno con menos importancia que los demás. Genuínamente interrelaciona las historias y establece paralelísmos entre ellas, como el personaje del anciano moribundo y el presentador de televisión enfermo, o el de el níño prodigio y el ex-niño prodigio atormentado. El guión de esta película para mi es de los mejores de la historia del cine.
Excelente la crítica al modo de vida americano, la hipocresía social, la rotura familiar, y las víctimas del mundo del espectáculo.
Toda la plantilla de actores trabajan a la perfección en esta obar coral, especialmente Juliane Moore, Jhon C. Reilly y un inconmesurable Tom Cruise en un papel muy difícil, resuelto de forma sublime. No termino de comprender como pudieron darle el Oscar a Michael Caine en vez de a Cruise aquel año. Bueno, la verdad esque si que lo entiendo pero no deja de ser una grave injusticia.
Soberbios Philip Seymour Hoffman (en una explosión de talento) y William H. Macy que a mi modo de ver mereció otra nominación a la estatuilla por su papel, que se mueve entre lo patético y lo conmovedor.
El uso de la cámara es magistral en todo momento, no le encuentro ninguna pega a esta espectacular puesta en escena. El ritmo, imparable (sus tres horas de duración se me antojan pocas). La música es espléndida, tanto la instrumental como las canciones de Aimee Mann (ese temazo "Save Me"...).
Escenas para la posteridad: Julianne Moore en la farmacia explotando de rabia, la entrevista a Tom Cruise y su posterior seminario, la lluvia de batracios, William H. Macy en el bar y la cita de John C. Reilly con la hija del presentador.
El prólogo inicial, divertido y original, y el desenlace son fantásticos.
Un último detalle que me gustaría comentar. El actor Jason Robards se despidió del séptimo arte con esta película ya que pocos meses después de hacerla falleció. Paul Thomas Anderson le ofreció el papel de viejo moribundo (y curiosamente Robards acababa de salir de una dura enfermedad que lo había mantenido en cama) y sólo puedo decir que su interpretación es insuperable (hace del padre de Cruise). Por la puerta grande Mr. Robards, como se merecía.
Profunda, divertida, conmovedora, dura y muy bella. Su visión es inolvidable para bien o para mal.
Es una obra maestra y el tiempo la pondrá donde se merece.
Davis








