 | Marvelman Family’s Finest 1 (Marvel, 2010), portada de Marko Djurdjevic. Un Marvelman de los cincuenta pintado hoy; las historias de Anglo de dentro no se parecen en nada. |
 | Warrior 2 (Quality Communications, 1982). Marvelman y V de Vendetta en la misma revista de 50 peniques. |
 | Miracleman 15 (Marvel, 2014), portada de John Totleben, color de Rain Beredo. Esa sonrisa le va a salir muy cara a Londres. |
 | Miracleman by Gaiman & Buckingham 1 (Marvel, 2015), portada de Mark Buckingham. Dioses tallados en oro y la gente abajo, estirando los brazos: la Edad de Oro en una imagen. |
 | The Silver Age 1 (Marvel, 2022), portada de Mark Buckingham. El chaval de 1963 en medio, mirando hacia arriba a dos viejos amigos que se han convertido en otra cosa. |
 | Miracleman 2 de Comics Forum (abril de 1990): 165 pesetas, y el nombre de Alan Moore en portada, bien grande. |
 | Spoiler: David Colton como Miracleman en Avengers: Armageddon 4 (Marvel, 2026), fotografiado del tebeo impreso. Dibujo de Frank Alpizar y Delio Diaz, color de Jesus Aburtov y Sonia Oback. |
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En 1954 un estudio londinense se inventó un sustituto para el Capitán Marvel. En 1982 Alan Moore se preguntó qué habría sido de él, y la respuesta cambió los tebeos de superhéroes cuatro años antes de Watchmen. Desde entonces lo han renombrado, enterrado en pleitos y dejado sin final. Y esta semana Marvel se lo ha dado a un Capitán América.
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| Miracleman 1 (Marvel, 2014), variante clásica de Garry Leach, el dibujante que rediseñó el traje en 1982. |  |
El miércoles ¨un¨ Capitán América se convirtió en Miracleman. Lo conté en el repaso de novedades, con su aviso de spoiler y un chiste sobre nombres, y pasé al siguiente tebeo.
Pero no se me iba de la cabeza. Porque para explicar por qué esa página es tan rara hace falta la historia entera, y la historia entera lleva dentro una editorial de un barrio de Londres, un pleito por el Capitán Marvel, a Nietzsche, un parto dibujado a partir de fotos médicas, Londres arrasado, a Todd McFarlane, a un anciano que resultó ser el dueño del personaje sin que nadie se lo hubiera preguntado, y una historia de Neil Gaiman que lleva esperando su final desde 1989.
Así que aquí está. Es largo, aviso. Y si en algún sitio me he equivocado con una fecha, que hay muchas, decídmelo en los comentarios.
1954: el sustituto del Capitán Marvel
Hay que empezar por un pleito, porque con este personaje todo empieza por un pleito.
En los años cuarenta el superhéroe que más vendía en Estados Unidos no era Superman, era el Capitán Marvel de Fawcett, el chaval que decía "¡Shazam!" y se convertía en un adulto con traje rojo. DC los demandó por considerarlo una copia de Superman, y en 1953 Fawcett tiró la toalla y dejó de publicarlo.
En Londres, la editorial L. Miller & Son llevaba años haciendo muy buen negocio reeditando en blanco y negro las aventuras del Capitán Marvel y del Capitán Marvel Jr. De repente se quedaba sin páginas que imprimir y a punto de perder dos de sus colecciones más vendidas. Len Miller llamó a Mick Anglo, que tenía un estudio en Gower Street y ya le hacía portadas, y le pidió un sustituto. Para ya.
Anglo cumplió. Desde el número 25, en 1954, Captain Marvel pasó a llamarse Marvelman. Micky Moran, un chico de los recados de un periódico, recibe de un astrocientífico una palabra que le convierte en el hombre más poderoso del universo. La palabra era "Kimota", que es "atomik" al revés, porque estábamos en 1954 y todo era atómico. El Capitán Marvel Jr. pasó a ser Young Marvelman, y se sumó un tercero, un niño llamado Johnny Bates que se convertía en Kid Marvelman. Acordaos de ese nombre.
Las historias eran lo que os imagináis. Un científico loco, el doctor Gargunza. Un villano llamado Young Nastyman, que es un nombre que no se puede mejorar. Aventuras cortas, luminosas y autoconclusivas, en las que echaron una mano dibujantes como Don Lawrence o Denis Gifford, que luego hicieron carrera.
Y vendieron. Vendieron más que las reediciones del Capitán Marvel, lo que da una idea de lo poco que le importaba a un crío quién iba dentro del traje (a los editores americanos sí les importaba, pero esos no compraban tebeos en Hackney). Hubo hasta una tercera cabecera, Marvelman Family, entre 1956 y 1959.
Pero en 1959 el Reino Unido levantó la prohibición de importar tebeos americanos, volvió el material original a los quioscos, y las ventas se hundieron. En 1960 las colecciones ya eran reediciones mensuales y Anglo se había marchado. Marvelman y Young Marvelman cerraron en febrero de 1963, las dos en el número 370. La editorial acabó en quiebra.
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