El 9 de septiembre llega a las librerías españolas
Espectadores, y conviene apuntar la fecha por un motivo que va más allá de la novedad de la semana: es lo primero que firman juntos
Brian K. Vaughan y
Niko Henrichon desde
Los leones de Bagdad, y de aquello hace ya casi veinte años.

A Vaughan lo conocen hasta los que no leen tebeos: es el guionista de
Y, el último hombre,
Saga y
Paper Girls. Henrichon es el dibujante que puso las garras a aquellos leones sueltos por el Bagdad de 2003, uno de esos álbumes que la gente presta y no recupera.
La premisa no es precisamente amable. Nueva York, dentro de siglos, llena de fantasmas. Dos de ellos se encuentran: un voyeur que murió en nuestro presente y un pistolero misterioso venido de mucho más atrás. Se conocen justo a tiempo de presenciar lo que podría ser el fin del mundo. Los autores lo describen como un romance sobrenatural poco convencional y como una mirada cruda al sexo y a la violencia, y sobre todo a las maneras tan distintas en que nos quedamos mirando las dos cosas. No es un cómic para todos los públicos, y no disimula.

Detrás hay más de tres años de trabajo y una particularidad: Henrichon lo ha
pintado a mano, página a página. La obra se fue publicando primero por entregas en el boletín que los dos autores tienen en Substack, y después Image la reunió en un solo tomo, que salió en Estados Unidos el 23 de septiembre del año pasado.

La edición de Planeta es cartoné,
344 páginas a color, 17 x 26 centímetros y 40 euros. Completa, de una sentada, sin esperar al segundo tomo. Que ya son ganas de facilitar las cosas.