Aventuras, terror, enemigos ancestrales... y gatos
Sinopsis
Fritti Cazarrabo, un gato común miembro de La Comunidad de felinos, inicia su particular periplo al iniciar la busqueda de su desaparecida amiga Pata Suave, acompañado en su viaje por el pequeño Saltarín y un viejo gato vagabundo y medio loco, Comebichos. Todo ello coincide con la aparición de unas extrañas y deformes criaturas similares a los gatos y el resurgir de un extraño y antiguo poder que parece ser el responsable de las desapariciones y la oscuridad que se avecina.
Crítica
Puntuación del crítico9La Canción de Cazarrabo produce al inicio de su lectura la sensación de estar en un cuento, algo reforzado por el protagonismo de los animales en la obra. Desde el comienzo queda claro que los gatos son los protagonistas, todo gira en torno a ellos y todo la novela, pese a estar narrada en 3ª persona, cuenta con un punto de vista gatuno, y es que desde ese comienzo en el que se nos muestra una suerte de Génesis y cosmogonía en versión felina queda claro a que debemos atenernos. Es una novela por y para gente a la que le gusten los gatos. Si uno es de los que prefieren a los cánidos será mejor que se abstenga porque no es que los perros queden en muy buen lugar (punto de vista gatuno de la historia ¿recordáis?). El hecho de que al comienzo la novela produce la impresión de estar ante una suerte de cuento, una fábula, algo similar a El Hobbit de Tolkien, queda desmentido al finalizar la lectura. Y es que a lo largo de la progresión argumental de la historia el dramatismo derivado de los sucesos en los que se ve envuelto el personaje va en aumento hasta alcanzar un punto de no retorno. Esto también ocurre en El Hobbit tolkienano, pero sin llegar a los extremos de crudeza y elementos terroríficos de los que puede llegar a hacer gala la obra de Williams. En el fondo no deja de ser la historia épica de siempre (heroes casuales contra poder primigenio que resurge), solo que contada con una frescura y con unos personajes y escenarios tales que parece algo totalmente nuevo. El hecho de que el final sea considerablemente agridulce y abierto, rompiendo algún que otro convencionalismo (no es el protagonista quien salva el día señores, ni se queda con la chica, er... gata), no hace más que ayudar a ello.
Kraken

