Llega la película más provocativa del año
Sinopsis
Tras un aterrizaje de emergencia gracias al cual salvan la vida un centenar de pasajeros, el capitán Whip Whitaker (Denzel Washington), que pilotaba el avión, es agasajado como un héroe nacional. Sin embargo, cuando se pone en marcha la investigación para determinar las causas de la avería, se descubre que, probablemente, fue precisamente el piloto quien puso en peligro la vida de los pasajeros debido a su alcoholismo. (FILMAFFINITY)
Crítica
Puntuación del crítico7Viendo los primeros compases del regreso de Robert Zemeckis al cine de carne y hueso tras una década dedicado a la animación tiene uno la impresión de que el responsable de maravillas como “Naufrago” o “Forrest Gump” ha vuelto a conseguir otro peliculón.
SPOILERS
Estoy convencido de que lo hubiera sido si no existieran los últimos 30 minutos y le hubieran dado un final coherente con lo mostrado hasta ese momento. No me creo nada de la película desde el momento que Denzel se coge la borrachera antes de su declaración, el forzadísimo arrebato de sinceridad y el epílogo en la cárcel hablándole a los presos.
Un final made in Hollywood, donde el prota asume su culpa y va a la trena, blando y poco creíble, se carga lo que habían conseguido los matices del guión y la interpretación de Denzel.
Un final donde Whip Whitaker se sale con la suya y acaba consumido por los remordimientos y el alcohol hubiera sido el desenlace perfecto para esta historia.
Da rabia porque la película es muy buena hasta ese momento. Con otro final estaríamos hablando de una de las mejores películas de 2012, copando listas y ganando premios por doquier.
Al menos nos queda un comienzo magistral, una larga escena de accidente aéreo rodada de forma increíble por Zemeckis, un apasionante drama sobre las adicciones y la mentira como forma de vida.
Por encima de todo, un descomunal Denzel Washington en una de las mejores actuaciones de su carrera. Tristemente lastrada por el final de la película aún así hay que quitarse el sombrero ante el poderío dramático de Denzel.
SPOILERS
Estoy convencido de que lo hubiera sido si no existieran los últimos 30 minutos y le hubieran dado un final coherente con lo mostrado hasta ese momento. No me creo nada de la película desde el momento que Denzel se coge la borrachera antes de su declaración, el forzadísimo arrebato de sinceridad y el epílogo en la cárcel hablándole a los presos.
Un final made in Hollywood, donde el prota asume su culpa y va a la trena, blando y poco creíble, se carga lo que habían conseguido los matices del guión y la interpretación de Denzel.
Un final donde Whip Whitaker se sale con la suya y acaba consumido por los remordimientos y el alcohol hubiera sido el desenlace perfecto para esta historia.
Da rabia porque la película es muy buena hasta ese momento. Con otro final estaríamos hablando de una de las mejores películas de 2012, copando listas y ganando premios por doquier.
Al menos nos queda un comienzo magistral, una larga escena de accidente aéreo rodada de forma increíble por Zemeckis, un apasionante drama sobre las adicciones y la mentira como forma de vida.
Por encima de todo, un descomunal Denzel Washington en una de las mejores actuaciones de su carrera. Tristemente lastrada por el final de la película aún así hay que quitarse el sombrero ante el poderío dramático de Denzel.
Davis
