El Robo más famoso de Martes y 13.
Sinopsis
Martín y Senén son dos patéticos ladrones que se han propuesto robar una valiosa gema llamada "El ojo de Nefertiti". Pero justo cuando están en mitad de la faena son testigos de un asesinato, a la par que descubiertos. Acusados del crimen, ambos son encarcelados.
Sin embargo, Martín y Senén planean escaparse con el objetivo de encontrar a los auténticos asesinos. Y, de camino, volver a robar la joya...
Sin embargo, Martín y Senén planean escaparse con el objetivo de encontrar a los auténticos asesinos. Y, de camino, volver a robar la joya...
Crítica
Puntuación del crítico2Hay obras del cine español que son indescriptibles. El "Robobo de la Jojoya" es una de ellas. Un subproducto rodado a principios de la década pasada con el objeto de aprovechar el enorme tirón comercial que, por aquel entonces, aún tenían "Martes y Trece".
Una jugada de efecto que no tiene nada de nueva, pues semejante táctica ya fue empleada en anteriores ocasiones por otros humorístas. Prueba de ello son las boñigas cagadas por "Chiquito de la Calzada", "El Duo Sacapuntas", "Los Hermanos Calatrava" y los no menos insidiosos grupos infantiles pseudohumorísticos, caso de "Parchís" y "Regaliz".
Y, al igual que todos sus antecesores, la valía de este producto fue totalmente efímera. Tan pronto como sus protagonistas se quemaron, fracasaron o separaron, todo lo firmado por ellos cayó inmediatamente en el olvido.
En resumen: Basurilla nostálgica con algún momento simpático.
Una jugada de efecto que no tiene nada de nueva, pues semejante táctica ya fue empleada en anteriores ocasiones por otros humorístas. Prueba de ello son las boñigas cagadas por "Chiquito de la Calzada", "El Duo Sacapuntas", "Los Hermanos Calatrava" y los no menos insidiosos grupos infantiles pseudohumorísticos, caso de "Parchís" y "Regaliz".
Y, al igual que todos sus antecesores, la valía de este producto fue totalmente efímera. Tan pronto como sus protagonistas se quemaron, fracasaron o separaron, todo lo firmado por ellos cayó inmediatamente en el olvido.
En resumen: Basurilla nostálgica con algún momento simpático.


