Madrid 1998. Alfredo (Óscar Jaenada) llega a la ciudad para asistir a clases de interpretación. En la escuela se une a otros aspirantes y, juntos, deciden fundar un grupo de teatro renovador y provocativo.
Crítica
Puntuación del crítico10
Se nos luce de nuevo Mañas.Pedazo de guion, una historia muy humana, muy bien dirigida, muy bien guionizada, las interpretaciones no son nada del otro mundo pero ayudan a la pelicula.En general, una de las mejores peliculas del cien español del siglo XXI.
El quimerico critico
Vídeo
Imágenes
Ficha de Película enviada por luis warlock el 5 de Octubre de 2003
Judías con tomate
desde la olla de un cuchitril barcelonés
Sábado, 1 de Enero de 2005 a las 23:40
Me gustó mucho El bola, todo lo contrario que esta presuntuosa última película de Mañas que cae en el discurso facilón. Lo más destacable son su primeros 20 minutos en los que sí que dicen algunas verdades en lo que respecta a las escuelas de arte dramático, concretamente la escuela que se crítica en la película (aunque no se hace mención) es "Cristina Rota" de Madrid que sigue ese mismo esquema de sacarle las entrañas a los alumnos y esponerlas a la vista de todo el mundo (lo puedo decir sin el menor asomo de duda ya que yo ya amigos mios hemos estudiado en esa secta). Destacar también el vestuario y el maquillaje.
Miramunda
desde Sildavia
Lunes, 20 de Octubre de 2003 a las 21:04
Noviembre es una de esas películas de las que tres días después aún recuerdas retazos mientras vas en el autobús, ves la tele o estás delante del ordenador, quizás porque en ese momento a tí tambien "te gustaria cambiar este puto mundo". Nos hace recordar lo que decía Neruda, aquello de que estar vivo exige un esfurxo mucho mayor que el simple hecho de respirar, y que al menos una vez en la vida todos deberíamos dejar aflorar nuestros miedos y nuestros deseos. Creo que me ha dejado algo, pero aún no sé el qué, porque la certeza de que este mundo loco hay que cambiarlo la tenemos todos, quizás sea la esperanza para intentarlo o la certeza de que ante todo soy yo la que no debe canviar. Quizás que mientras exista gente que crea en la paz y la vida el mundo ya estará cambiando.
BingCrosby
desde Paz y Respeto.
Lunes, 6 de Octubre de 2003 a las 19:06
Excelente alegato contra la intolerancia y represión en que vivimos de la mano de una sociedad basada en unas estructuras cada vez menos respetuosas y sí más intolerantes. Desde el presente (es decir, nuestro futuro) se nos narra una historia del pasado ambientada en nuestro presente, donde unos jóvenes soñadores quieren hacer teatro callejero, sin cobrar, simplemente por el placer de hacer lo que les gusta y sin esperar nada a cambio, pura vocación... Desde casi el primer momento son víctimas de la incomprensión de las fuerzas del orden público, e incluso son acusados de "apología del terrorismo" (le suena esto a alguien?)... El final del más soñador de ellos, el ideólogo del grupo es el mortal disparo que recibirán todos aquellos que no deseen ajustarse a las directrices cada vez más férreas del tiempo en el que nos ha tocado vivir.