Ultraviolencia, sexo y Beethoven
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico10Un auténtico festival para los sentidos y una muestra de porqué el cine es arte. Con ese primer plano de Alex bebiendo lacta con moloka y la mirada fija en la cámara ya te metes dentro de la pelicula, un grupo de jóvenes que encuentran el placer a costa del sufrimiento ajeno, su mayor estímulo, y la música, esa música de Beethoven sobre la cual los personajes danzan, y se funde con las imágenes prodigiosamente.
Es el ejemplo de la dirección perfecta. Muy por encima de cualquier otro realizador, Kubrick sentó cátedra como siempre adelantándose a su tiempo con esta obra maestra.
Virtuosa, sorprendente, filosófica, magníficamente orquestada y escrita, con un uso del tiempo y el rimto maestros...en fin se me cae la baba y no encuentro adjetivos en mi quijotera para describir esta maravilla.
A destacar escenas como cuando Alex llega a casa después de un duro día de "trabajo" y al poner una cinta del divino divino LudWig Van Beethoven, empieza a ver imágenes maravillosas, de "paz y serenidad" en palabras del propio Alex. O las famosas escenas en que Alex sufre el tratamiento Ludovico, con los ojos abiertos de par en par.
O esa otra escena en que Alex y sus drugos apalizan y violan a la mujer del escritor al ritmo de "I am singin in the rain"...etc, etc.
Una verdadera joya del séptimo arte, visualmente impecable, con una magnifica interpretacion de Malcom Mcdowell y un final de los que crean adicción.
P.D: "Hola hola mis pequeños drugos!!"
Davis








