Varias décadas han transcurrido desde que Connor MacLeod matase a todos los inmortales, recuperando así su propia mortalidad. No obstante, la progresiva degradación de la capa de ozono y la muerte por cáncer de piel de su pareja le llevan a volcarse en el mundo de la ciencia para construir un gigantesco escudo que protegue el planeta de la radiación. Sin embargo, nuevos inmortales llegados del espacio vendrán a interrumpir su limbo particular.
Crítica
Puntuación del crítico: 2
Continuación forzada, oportunista e innecesaria de la afamada película "Los Inmortales".
Forzada, porque la misteriosa historia de una raza de inmortales condenados a decapitarse mutuamente ha quedado destrozada y reconducida por los derroteros de la ciencia-ficción. Ahora resulta que los ancestrales duelistas ya no son unos hombres de origen desconocido, sino un grupo de exiliados extraterrestres provenientes de un lejano planeta sumido en una guerra civil a golpe de rayos lasers. Y, como en la anterior Lambert liquidó a todo bicho inmortal posible, nada mejor que enviarle nuevos enemigos desde el espacio para tocarle las narices.
Oportunista, porque MacLeod ahora es un ecologista convencido, para mayor gloria de GreenPeace y sus adeptos. El agujero de ozono le quita el sueño y el chavalote se lanza a la protección de sus congéneres, mal que les pese a los oncólogos. No obstante, sus filias evolucionarán hasta acabar convertido en un defensor de la verdad. Ni esnifando pegamento se vuela tanto.
E innecesaria, porque "Los Inmortales" no necesitaba de continuaciones. La historia ya quedó bien sellada en su momento.
Y entre tanto desaguisado un patético Sean Connery resucitado por obra y gracia de la "maría" y un Michael Ironside echándose cubos de mierda sobre la cabeza.
En resumen: Otro motivo para ilegalizar las drogas.
Ficha de Película enviada por RealWimper el 18 de Marzo de 2005
Hay películas que son plenamente auto-conclusivas y aún así acptan una continuación. Creo que "Los Inmortales", acorde a su final, no era de esas.
Además, creo que una buena continuación siempre intentará que "aquello" que ella y su precursora componen sea mejor. Es decir, enriquecen el nombre de la saga, serie o franquicia. Pero esta película no parece intentar hacer tal cosa en ningún momento, y consigue lo contrario: ensuciar el célebre nombre de la anterior. Creo que en esta película simplemente intentaron aprovecharse del nombre de la primera para sacar tajada, pero por suerte, no les coló. ¡La justicia existe!
Situaciones ridículas, villanos nefastos, payasadas, tirones de manta, cosas que se dejan sin terminar... No, no hacía falta inventarse toda esa chorrada sobre los Inmortales procedentes del espacio. No hacía falta resucitar a Ramírez (quien en la película anterior tampoco recordaba nada acerca de alienígenas) de forma tan socorrida. Y no hacía falta que el villano fuera tan ridículo, pues el actor Michael Ironside siempre me ha gustado. Pero aquí lo tratan fatal...
Muy mala, nada recomendable. Mi curiosidad (es que la primera me encantó) me ha jugado una pasada horrible.