Sinopsis
La Muerte está aburrida de su conocido trabajo, de modo que opta por arrebatarle el cuerpo a un joven y presentarse con él ante su próxima víctima.No obstante, su curiosidad la llevará a quedarse unos días entre la familia del futuro fiambre.
Crítica
Puntuación del crítico4Sosilla historia sobre las aventuras terrenales de La Muerte que a duras penas se deja ver sin caer en la somnolencia.De hecho, lo único que ayuda a mantener la vigilia frente a la pantalla es el trenzado de historias que conforman el metraje.A saber: Las vacaciones pseudocómicas de la Parca, su aventurilla amorosa con Claire Forlani y las estratagemas empresariales de Hopkins.De hecho, es ésto último lo que ofrece algo de interés porque el resto es soporífero.No en vano, las situaciones en las que Brad Pitt se ve involucrado están muy desaprovechadas y la historia de amor da vergüenza por tonta a la par que carente de chispa alguna.
A destacar de forma sobresaliente la mala caracterización de Brad Pitt como La Muerte, quien parece más bien un retrasado mental aquejado de almorranas.Hopkins, por su parte, pinta bien poco en tanto que es el guaperas de Brad quien sostiene el gancho comercial.Por otro lado, Forlani fue víctima de un cruel atentado con Válium en su café.
No obstante, puestos a rebuscar, es la risible escena de cama la que merece un lugar de honor, pues en ella Pitt protagoniza uno de los polvos más breves y castos habidos en la historia del cine.¿25 segundos?.¿30?.Ni uno más desde que Pitt comienza la penetración hasta que eyacula.Rápido, rápido, rápido.De hecho, en vez de Joe Black debería apodarse Joe Fast, porque el chico le da un nuevo significado a la expresión "eyaculación precoz".Sin embargo, ello no parece importarle a la recatada Claire, quien luce al acabar una cara de satisfacción absoluta.Poco ha debido de follar su personaje, o mucho debe fingir, para mostrar semejante alegría tras un polvete tan efímero.
No cabe duda de que La Muerte se toma al pie de la letra el "aquí te pillo, aquí te mato".
El final de la película es otro puntapié a la historia, en donde la chavala deja bien claro que su interés está centrado en el físico del rubiales y no en su carácter, a juzgar por su reacción ante la personalidad recuperada por Pitt.
Y, por supuesto, de original no tiene un pelo.Las correrías estivales de La Muerte ya fueron tratadas con anterioridad por el escritor Terry Pratchet en su novela "MundoDisco: Mort".Y con mejores resultados, por cierto.
En resumen: La que podría haber sido una gran película destrozada por el malhacer de sus responsables y la moral estadounidense.Ni Brad Pitt cuela como uno de los cuatro jinetes apocalípticos ni la historia tiene la suficiente chicha para destacar por méritos propios.Aburre a las ostras.
A destacar de forma sobresaliente la mala caracterización de Brad Pitt como La Muerte, quien parece más bien un retrasado mental aquejado de almorranas.Hopkins, por su parte, pinta bien poco en tanto que es el guaperas de Brad quien sostiene el gancho comercial.Por otro lado, Forlani fue víctima de un cruel atentado con Válium en su café.
No obstante, puestos a rebuscar, es la risible escena de cama la que merece un lugar de honor, pues en ella Pitt protagoniza uno de los polvos más breves y castos habidos en la historia del cine.¿25 segundos?.¿30?.Ni uno más desde que Pitt comienza la penetración hasta que eyacula.Rápido, rápido, rápido.De hecho, en vez de Joe Black debería apodarse Joe Fast, porque el chico le da un nuevo significado a la expresión "eyaculación precoz".Sin embargo, ello no parece importarle a la recatada Claire, quien luce al acabar una cara de satisfacción absoluta.Poco ha debido de follar su personaje, o mucho debe fingir, para mostrar semejante alegría tras un polvete tan efímero.
No cabe duda de que La Muerte se toma al pie de la letra el "aquí te pillo, aquí te mato".
El final de la película es otro puntapié a la historia, en donde la chavala deja bien claro que su interés está centrado en el físico del rubiales y no en su carácter, a juzgar por su reacción ante la personalidad recuperada por Pitt.
Y, por supuesto, de original no tiene un pelo.Las correrías estivales de La Muerte ya fueron tratadas con anterioridad por el escritor Terry Pratchet en su novela "MundoDisco: Mort".Y con mejores resultados, por cierto.
En resumen: La que podría haber sido una gran película destrozada por el malhacer de sus responsables y la moral estadounidense.Ni Brad Pitt cuela como uno de los cuatro jinetes apocalípticos ni la historia tiene la suficiente chicha para destacar por méritos propios.Aburre a las ostras.








