La casualidad que estábamos esperando... el Destino tenía que cerrar nuestro Círculo incompleto.
Sinopsis
Ana y Otto son dos niños de ocho años que un día se conocen a la salida del colegio. En ese mismo momento nacerá una historia de amor secreta y circular que se cerrará diecisiete años después en Finlandia, en el mismo Círculo Polar Ártico. La película nos narra la hermosa y dramática historia de amor que viven los dos protagonistas, desde su primer encuentro en la infancia hasta los veinticinco años.
Crítica
Puntuación del crítico10Y sobre ellas trata esta película. Las casualidades pasan a ser el personaje principal de la trama, juegan con las vidas de los protagonistas cómo y cuando quieren, sin pararse a reflexionar sobre la crudeza de sus actos. Pues el Destino es así... puede ofrecerte las dos caras de la misma moneda: felicidad-tristeza, sonrisas-lágrimas... vida-muerte.
El conocido "Universo Medem" aquí se vuelve algo más romántico y especial que en el resto de sus obras. Ese "cine de casualidades" llega a su cenit, explorando situaciones y sentimientos mucho más profundos que lo que cualquier película haya intentado captar.
Amor y dolor se funden en un Círculo concéntrico, formado, fundamentalmente, por dos personas, Ana y Otto. Las casualidades serán algo primordial en sus vidas, mediante ellas podrán conocerse (sencillamente impresionante la forma de la que se conocen, una escena inolvidable) y también mediante ellas se separarán.
Pero claro... a pesar de esa separación las casualidades seguirán sucediéndose en torno a ellos, y todo desembocará en la Casualidad de sus Vidas, que se llevará a cabo en el Círculo Polar Ártico.
A destacar, en este sentido, la escena de la plaza. Los dos acuden a ella a dar un simple paseo, sumidos en sus propios pensamientos. No se percatan el uno de la presencia del otro, pero se puede sentir cómo se acaricia su mirada, cómo se tocan sin darse cuenta... cómo su Amor lo impregna todo a su alrededor. Maravillosa escena, te pone los pelos como escarpias y te surgen ganas de gritar: "Ana, tienes a Otto a tu espalda!!!!" "Otto, Ana está detrás de ti!!!!!". Increíble.
La historia de amor más intensa y lacónica que se ha rodado desde hace mucho tiempo. Un auténtico ejercicio de virtuosismo por parte de Medem.
También sorprende el hecho de que, no sólo los nombres de Otto y Ana son capicúa, el nombre del propio director (Medem) también lo es. Otra "casualidad"...
Muy destacable, asimismo, el tono azulado y "frío" que prima durante toda la película, que contrasta con el calor que hay en el interior de ambos, la llama de un Amor eterno que nunca cerrará su Círculo.
La parte final, rodada en un paraje único, con una fotografía bella y que transmite por sí misma tranquilidad, es una explosión de sentimientos total. Conmovedora la forma de la que se cierra el Círculo, los ojos de Ana, la forma de la que cada uno de los dos "capta" ese momento... cerrando, así, lo que queda abierto en un comienzo.
En cuanto a las interpretaciones, a destacar la de Najwa Nimri, soberbia como siempre. Me encanta esta actriz, tan sensual, susurrante, tan insinuante... transmite una sensación de placer y relajación únicas.
Lo de Fele Martínez es un caso diferente. Siempre me ha parecido que el papel de Otto le va demasiado grande. Está correcto, pero su cara de "empanao" no cuaja demasiado con algo tan profundo.
En definitiva, una obra que va mucho más allá del Cine, convirtiéndola en lo mejorcito jamás rodado por algún director español y en una de mis 5 películas favoritas. Sólo Medem sabe recoger los sentimientos de esta manera, convirtiéndolos en pura poesía visual y todo tipo de sentimientos confrontados.
Mítico cine de Medem, pero con un giro hacia el Romanticismo y con una mayor participación de las casualidades que en otras películas suyas. Si no soportas ni entiendes su cine, mejor olvídalo.
Puede que en lo referente al rodaje y al plano técnico la película tenga pequeños fallos (que si, que la línea imaginaria en la que pone "círculo polar ártico" debería estar en inglés), pero la idea, el fondo y la trama son simple y llanamente PERFECTAS.
Algo nunca antes visto... hará que te sumas en una mar de preguntas como con las que iniciaba esta crítica, y reflexionarás sobre el Destino y su juego, sobre el amor y sus dolorosas cartas, como nunca antes lo habrás experimentado.
Alguien dirá: ¿No son demasiadas casualidades? Yo pienso que no, ya que... ¿qué es nuestra vida sino una sucesión de casualidades? ¿De qué provenimos?: De una casualidad, gracias a ella estamos donde estamos. ¿Dónde estaríamos ahora si ese único espermatozoide no hubiera fecundado al óvulo materno? ¿Qué habría pasado si nuestro padre no hubiera lanzado la piedra que fue a parar a los zapatos de nuestra madre, mediante la cual entablaron su primera conversación?.
La vida es un círculo vicioso...
Sencillamente fascinante.
Una vez más repito la misma frase: Medem es una especie de Dios, y sólo él sabe hacer, de esta forma, del Cine algo más que un arte.
Una maravilla. Una Obra Maestra.
Moonlight-Shadow







