En tiempos inmemorables ya había inmortales, ya estábamos entre vosotros entonces, y aun seguimos estando. Nos impulsa la interminable lucha por sobrevivir en un juego que no conoce limites ni de tiempo ni de espacio.
Sinopsis
Connor MacLeod está harto de su condición de inmortal y de ver como sobrevive a todos los que ama, se recluye en un santuario en el que los inmortales cansados del juego pueden reposar en paz, sin tener que luchar. Pero el santuario es atacado por un viejo enemigo, Jacob Kell, que después de asesinar a todos los que se encontraban retirados de la lucha excepto a Connor, se ha convertido en el inmortal más poderoso.
Crítica
Puntuación del crítico5Hace casi veinte años el director Russell Mulcahy y el escritor Gregory Widen crearon una pequeña y competente película de acción que contaba la historia de una raza de inmortales viviendo desapercibidos por la población general y en eterno conflicto entre ellos mismos. Lo mejor de la cinta era el estilo visual que Mulcahy imprimió, gracias a su experiencia como director de vídeos musicales. Aparte de eso la cinta no trascendió mucho, pero recaudó el suficiente dinero para mantener el interés en continuar la historia.
Luego de dos ineptas secuelas ("Highlander: The Quickening", de 1991 y "Highlander: The Sorcerer" de 1994), la mitología de estas películas encontró hogar en la televisión. Los programas televisivos "Highlander: The Series" y "Highlander: The Raven" basados en la película tuvieron gran éxito alrededor del mundo e incrementaron sus seguidores de forma impresionante.
Debo admitir que no soy aficionado a estas peliculas y series, y tal vez por eso encontre esta cuarta parte Los Inmortales: juego final me ha parecido mediocre.
Aunque hay buenas batallas, la coreografía en general no está muy pulida, y la fotografía no ayuda.
Claramente Los Inmortales: juego final interesará mucho más a fanáticos de la serie que al público en general.
Por alguna razón el director decidió utilizar los mismos auxiliares estilísticos que Mulcahy usó hace dos décadas: azoteas, mucho humo y una iluminación que hubiera enorgullecido a Billy Idol en 1986. Entretenida pero totalmente prescindible para quien no conozca la mitología.
Luego de dos ineptas secuelas ("Highlander: The Quickening", de 1991 y "Highlander: The Sorcerer" de 1994), la mitología de estas películas encontró hogar en la televisión. Los programas televisivos "Highlander: The Series" y "Highlander: The Raven" basados en la película tuvieron gran éxito alrededor del mundo e incrementaron sus seguidores de forma impresionante.
Debo admitir que no soy aficionado a estas peliculas y series, y tal vez por eso encontre esta cuarta parte Los Inmortales: juego final me ha parecido mediocre.
Aunque hay buenas batallas, la coreografía en general no está muy pulida, y la fotografía no ayuda.
Claramente Los Inmortales: juego final interesará mucho más a fanáticos de la serie que al público en general.
Por alguna razón el director decidió utilizar los mismos auxiliares estilísticos que Mulcahy usó hace dos décadas: azoteas, mucho humo y una iluminación que hubiera enorgullecido a Billy Idol en 1986. Entretenida pero totalmente prescindible para quien no conozca la mitología.
Chema



