Un mundo dentro del ordenador donde el hombre nunca ha estado… Hasta ahora.
Sinopsis
Kevin Flyn es un investigador informático cuyo cuerpo es literalmente abducido hacia el interior de un computador. Allí será sometido a las reglas de la computación digital.
Crítica
Puntuación del crítico6Surgida al amparo de la microinformática de los 70, "Tron" trató de encauzar la moda electrónica del momento a golpe de taquilla e infografía básica. Éllo se tradujo en una película curiosa, con tintes de experimento fallido, que relataba los avatares de un programador absorvido por un computador.
Históricamente es recordada por sus FX en donde se combinaban efectos visuales artesanales con imágenes por computador. Empero, semejante apuesta pionera y arriesgada le pasó factura en forma de un envejecimiento muy palpable debido al espectacular avance experimentado por los ordenadores en las últimas décadas. A este respecto podría traerse a colación la escena de la parrilla de motos, una secuencia memorable que ha sido capaz de pervivir en el recuerdo con más intensidad que la propia cinta.
En lo referente a su argumento, "Tron" es una obra netamente infantil, pues brinda al espectador una imagen ñoña y simplona del mundo de la informática, con unos personajes planos y sin complicaciones que, en vez de vivir sus aventuras en el desierto o la montaña, optan por hacerlo en el interior de una placa base. Se suceden por tanto los bits en forma de perritos falderos biestables, unidades de procesamiento con cara de abueletes barbudos y buses de datos en forma de telesféricos electrónicos. La influencia de Disney es palpable.
En resumen: Película agradable y simple, con la que pasar un buen rato y añorar otras épocas. Una aproximación fantástica y algo panoli al mundo de la informática.
Históricamente es recordada por sus FX en donde se combinaban efectos visuales artesanales con imágenes por computador. Empero, semejante apuesta pionera y arriesgada le pasó factura en forma de un envejecimiento muy palpable debido al espectacular avance experimentado por los ordenadores en las últimas décadas. A este respecto podría traerse a colación la escena de la parrilla de motos, una secuencia memorable que ha sido capaz de pervivir en el recuerdo con más intensidad que la propia cinta.
En lo referente a su argumento, "Tron" es una obra netamente infantil, pues brinda al espectador una imagen ñoña y simplona del mundo de la informática, con unos personajes planos y sin complicaciones que, en vez de vivir sus aventuras en el desierto o la montaña, optan por hacerlo en el interior de una placa base. Se suceden por tanto los bits en forma de perritos falderos biestables, unidades de procesamiento con cara de abueletes barbudos y buses de datos en forma de telesféricos electrónicos. La influencia de Disney es palpable.
En resumen: Película agradable y simple, con la que pasar un buen rato y añorar otras épocas. Una aproximación fantástica y algo panoli al mundo de la informática.


