¿Qué pasaría si descubres que tu difunto marido te engañaba con un hombre?
Sinopsis
Antonia y Massimo llevan más de diez años casados. Viven en una bonita casa en una zona residencial de las afueras de Roma y son felices. De repente Massimo muere en un accidente de tráfico. Antonia se hunde por completo y le cuidan su madre Verónica y la asistenta filipina Nora. Antonia es incapaz de salir de su sufrimiento: no va a trabajar, descuida sus amigos y compañeros y se encierra en sí misma. Hasta que descubre que Massimo tenía una relación con otra persona desde hacía siete años. La búsqueda de la identidad de esta persona obliga a Antonia a salir de su reclusión. Siguiendo la pista de un apellido y una dirección, Antonia encuentra la casa de la otra persona en la vida de Massimo. Vive en un barrio de clase trabajadora y descubre que no es otra mujer sino un hombre, Michele.
Crítica
Puntuación del crítico6Buena e interesante película del director Ozpetek, turco de nacimiento, aunque ya vecino de Roma desde hace diecisiete años, fecha en que se trasladó a dicha ciudad a estudiar arte y realización.
Ozpetek, a quien indudablemente le interesa mucho el mundo homosexual (desconozco si él lo es), nos narra de forma clara una bonita y dura historia de amor. O quizás varias historias de amor.
Los movimientos de la cámara, tranquilos y con inteligentes fundidos en negro para dar paso a la siguiente escena, hace que el espectador vea la historia de forma pausada pero amena al mismo tiempo.
Resulta francamente entretenida y conmovedora en algunos momentos.
Muy bien interpretada por su pareja protagonista. En su contra hay que decir que el mundo que existe dentro de la casa del ex-amante del fallecido marido chirría demasíado por su falta de realismo. Todo allí resulta demasiado bonito y humano: todos se quieren muchísimo, se ayudan, se respetan aunque se tiren dardos...En fin, no resulta muy creible que digamos.
Ozpetek, a quien indudablemente le interesa mucho el mundo homosexual (desconozco si él lo es), nos narra de forma clara una bonita y dura historia de amor. O quizás varias historias de amor.
Los movimientos de la cámara, tranquilos y con inteligentes fundidos en negro para dar paso a la siguiente escena, hace que el espectador vea la historia de forma pausada pero amena al mismo tiempo.
Resulta francamente entretenida y conmovedora en algunos momentos.
Muy bien interpretada por su pareja protagonista. En su contra hay que decir que el mundo que existe dentro de la casa del ex-amante del fallecido marido chirría demasíado por su falta de realismo. Todo allí resulta demasiado bonito y humano: todos se quieren muchísimo, se ayudan, se respetan aunque se tiren dardos...En fin, no resulta muy creible que digamos.
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