Poesía espacial made in Tarkovski
Sinopsis
El doctor Kris Kelvin es enviado a la estación espacial que orbita Solaris, un misterioso planeta planeta cubierto por agua, donde investigará la muerte de uno de los tripulantes y los problemas mentales que la influencia del planeta provoca en el resto de la tripulación.
El planeta parece tener algún tipo de inteligencia y pronto se sucederán los sucesos extraordinarios.
La película, que obtuvo el premio del jurado en Cannes, adapta el fantástico libro (que descubrí después de la película y que recomiendo) del polaco Stanislav Lem.
El planeta parece tener algún tipo de inteligencia y pronto se sucederán los sucesos extraordinarios.
La película, que obtuvo el premio del jurado en Cannes, adapta el fantástico libro (que descubrí después de la película y que recomiendo) del polaco Stanislav Lem.
Crítica
Puntuación del crítico9Tarkovski firmó en 1972 esta poesía visual, toda una obra maestra de la ciencia ficción que aborda la existencia del hombre, su pasado y su presente, con algun que otro trasfondo metafísico (muy al estilo 2001, con la que tiene ciertos puntos cercanos).
El tono pesimista domina la obra, donde se cruzan la ciencia-ficción, el amor y el drama. A pesar de lanzar más preguntas que respuestas, evita en todo caso la pedantería dominante en cintas similares (mi idolatrada 2001, por ejemplo...)
A Tarkovski no le van las prisas y lo demuestra de nuevo en Solaris, donde durante sus más de dos horas y media de metraje sumerge al espectador en un mundo extraño, en un planeta misterioso del que apenas aporta un par de datos.
Con un poco de paciencia, la cinta resulta un espectáculo bellísimo, desconcertante, hipnótoco por momentos. Sin ella, puede cuanto menos resultar difícil de digerir, lenta, pesada o alargada (si no un coñazo infumable, lo que fue mi primera impresión).
Muchas cosas a resaltar: La preciosa fotografía, de influencia expresionista, que tiende hacia los tonos metalizados, verdosos y azulados. La dirección, con la cámara moviéncose con delicadeza y suavidad, y unos actores muy contenidos y correctos en sus interpretaciones. Y sobretodo, los silencios... los silencios que Tarkovski convierte en poesía (muchos tachan a esta película de "lenta" ... viva el "cine lento"!).
Una escena: un viaje en coche, atravesando en silencio túneles y autopistas durante varios minutos, con el ruido de la ciudad de fondo, logrando una extraño efecto de irrealidad.
Realmente fantástica.
Nada que ver con Soderbergh.
El tono pesimista domina la obra, donde se cruzan la ciencia-ficción, el amor y el drama. A pesar de lanzar más preguntas que respuestas, evita en todo caso la pedantería dominante en cintas similares (mi idolatrada 2001, por ejemplo...)
A Tarkovski no le van las prisas y lo demuestra de nuevo en Solaris, donde durante sus más de dos horas y media de metraje sumerge al espectador en un mundo extraño, en un planeta misterioso del que apenas aporta un par de datos.
Con un poco de paciencia, la cinta resulta un espectáculo bellísimo, desconcertante, hipnótoco por momentos. Sin ella, puede cuanto menos resultar difícil de digerir, lenta, pesada o alargada (si no un coñazo infumable, lo que fue mi primera impresión).
Muchas cosas a resaltar: La preciosa fotografía, de influencia expresionista, que tiende hacia los tonos metalizados, verdosos y azulados. La dirección, con la cámara moviéncose con delicadeza y suavidad, y unos actores muy contenidos y correctos en sus interpretaciones. Y sobretodo, los silencios... los silencios que Tarkovski convierte en poesía (muchos tachan a esta película de "lenta" ... viva el "cine lento"!).
Una escena: un viaje en coche, atravesando en silencio túneles y autopistas durante varios minutos, con el ruido de la ciudad de fondo, logrando una extraño efecto de irrealidad.
Realmente fantástica.
Nada que ver con Soderbergh.




