¡Los hombres con mallas impedirán la represión del pueblo!
Sinopsis
Robin es un joven noble que al volver a su tierra se percata que todas sus posesiones le han sido robadas, bueno, exceptuando a su fiel criado ciego, Tuerting. Por supuesto, a Robin esto le hace de todo menos gracia y se dispone a averiguar la causa de tal desgracia, que tiene título y nombre: Príncipe Juan. Disgustado, Robin reúne a una serie de hombres fieles y valientes, con el valor suficiente como para ponerse mallas verdes, y combate contra las fuerzas del príncide y su codicioso sheriff... además de intentar ganar el amor de Lady Marian.
Crítica
Puntuación del crítico10Gran parodia de una de las historias más clásicas de Inglaterra, con gags absurdos y ridículos, como nos tiene acostumbrados Mel Brooks, causante de que películas como El Jovencito Frankestain y Spaceballs anden sueltas por ahí.
Las actuaciones son impecables: Cary Elwes, con su expresión alegre y despreocupada, nos muestra a un Robin Hood muy particular, con esa pinta de estar siempre pensando "estoy rodeado de idiotas" o "por díox, que guapo que soy". Por lo que se refiere al apartado femenino,Amy Yasbeck exagera a más no poder el estereotipo de Marian, a la que siempre muestra como una doncella enamorada hsta rayar la idiotez de Robin, lanzando cada por tres suspiros soñadores, perdiendo la mirada cada vez que está delante de él, y rápidamente mantener el tipo ante improvistos (la escena de la canción de Robin en el bosque es simplente sublime... cuando se le cae la corona y se la coloca to rapido, y cambia en una fracción de segundo la expresión de "me cago en la leche con la corona de los cataplines" a "oh, mi amado Robin..." XDD). El resto del reparto también da a cada uno de los personajes todo el carisma que han de tener (Tuerting, el vigía ciego que "supone" es un puntazo, o el mismo Príncipe Juan, con el lunar que no para de moverse por su cara durante toda la película).
Muy divertida, realmente te hace pasar un buena rato.
Las actuaciones son impecables: Cary Elwes, con su expresión alegre y despreocupada, nos muestra a un Robin Hood muy particular, con esa pinta de estar siempre pensando "estoy rodeado de idiotas" o "por díox, que guapo que soy". Por lo que se refiere al apartado femenino,Amy Yasbeck exagera a más no poder el estereotipo de Marian, a la que siempre muestra como una doncella enamorada hsta rayar la idiotez de Robin, lanzando cada por tres suspiros soñadores, perdiendo la mirada cada vez que está delante de él, y rápidamente mantener el tipo ante improvistos (la escena de la canción de Robin en el bosque es simplente sublime... cuando se le cae la corona y se la coloca to rapido, y cambia en una fracción de segundo la expresión de "me cago en la leche con la corona de los cataplines" a "oh, mi amado Robin..." XDD). El resto del reparto también da a cada uno de los personajes todo el carisma que han de tener (Tuerting, el vigía ciego que "supone" es un puntazo, o el mismo Príncipe Juan, con el lunar que no para de moverse por su cara durante toda la película).
Muy divertida, realmente te hace pasar un buena rato.
Mirian F2

