Sinopsis
El comandante John Adams y su tripulación viajan a un lejano planeta para investigar la falta de noticias por parte de los investigadores que habitan en él.
Crítica
Puntuación del crítico8Clásico entre clásicos, "Planeta Prohibido" (1956) es toda una película de culto dentro del género de la ciencia-ficción.Su puesta en escena, espectacular para la época, y la seriedad temática la han situado entre las obras habitualmente referenciadas al estudiar el género.No en vano, este trabajo supuso una auténtica ruptura con respecto a la ciencia-ficción del momento, revolucionando el sector y marcando territorio con contundencia.Su calidad es tal que, aunque no llega a los límites de "Metropolis" (1927) o "2001, Una Odisea Espacial" (1968), bien podría situársela en una segunda y muy envidiable posición.
Tal como se ha dicho, dos son las principales virtudes de esta producción.
La primera es su calidad visual.Enorme.Altísima. Sus decorados y efectos poseen tal grado de elaboración que son un auténtico derroche de maestría e ingenio.De hecho, obras rodadas 15 años después no consiguieron superar el listón.
La segunda, a la vez que auténtica sabia, es su argumento. Durante los años 50 y 60, casi todo el cine de fantasía científica espacial que se rodaba eran cutres y estúpidas metáforas anticomunistas. Subnormales invasiones extraterrestres con ansias colonizadoras, rodadas con ínfimo presupuesto, en donde todo se reducía al habitual enfrentamiento entre el bien y el mal. Y eso echándole imaginación, porque ver como una lechuga con tentáculos destruye un tanque es puro delirio...
"Planeta Prohibido", por contra, optó por desmarcarse de toda esa tendencia repetitiva, centrándose en cuestiones mucho más serias y arriesgadas. Tan serias como el encuentro entre dos civilizaciones separadas por un abismo tecnológico y las consecuencias de asimilar un conocimiento incontrolable. Igualmente, asuntos como la maldad reprimida, los deseos de poder o la irresponsabilidad humana, son abordados con una formalidad nunca vista hasta el momento.Aún hoy, casi medio siglo después, esta película continúa dando bofetones a gran parte de la basura informatizada que se rueda.
Como curiosidad puede destacarse la presencia del robot "Robby", un personaje prácticamente desconocido en Europa pero un icono fuertemente asociado a la ciencia-ficción televisiva estadounidense de los 60. Además, fue la primera película cuya música estuvo íntegramente compuesta por instrumentos electrónicos.Y, por supuesto, imposible de olvidar la presencia de un joven Leslie Nielsen dando vida a uno de los personajes principales.
En resumen: Obra grande donde las haya. Ciencia-ficción de calidad injustamente olvidada.
Tal como se ha dicho, dos son las principales virtudes de esta producción.
La primera es su calidad visual.Enorme.Altísima. Sus decorados y efectos poseen tal grado de elaboración que son un auténtico derroche de maestría e ingenio.De hecho, obras rodadas 15 años después no consiguieron superar el listón.
La segunda, a la vez que auténtica sabia, es su argumento. Durante los años 50 y 60, casi todo el cine de fantasía científica espacial que se rodaba eran cutres y estúpidas metáforas anticomunistas. Subnormales invasiones extraterrestres con ansias colonizadoras, rodadas con ínfimo presupuesto, en donde todo se reducía al habitual enfrentamiento entre el bien y el mal. Y eso echándole imaginación, porque ver como una lechuga con tentáculos destruye un tanque es puro delirio...
"Planeta Prohibido", por contra, optó por desmarcarse de toda esa tendencia repetitiva, centrándose en cuestiones mucho más serias y arriesgadas. Tan serias como el encuentro entre dos civilizaciones separadas por un abismo tecnológico y las consecuencias de asimilar un conocimiento incontrolable. Igualmente, asuntos como la maldad reprimida, los deseos de poder o la irresponsabilidad humana, son abordados con una formalidad nunca vista hasta el momento.Aún hoy, casi medio siglo después, esta película continúa dando bofetones a gran parte de la basura informatizada que se rueda.
Como curiosidad puede destacarse la presencia del robot "Robby", un personaje prácticamente desconocido en Europa pero un icono fuertemente asociado a la ciencia-ficción televisiva estadounidense de los 60. Además, fue la primera película cuya música estuvo íntegramente compuesta por instrumentos electrónicos.Y, por supuesto, imposible de olvidar la presencia de un joven Leslie Nielsen dando vida a uno de los personajes principales.
En resumen: Obra grande donde las haya. Ciencia-ficción de calidad injustamente olvidada.





