Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico1Aunque ocho años antes, 1962, ya había trabajado en un episodio de "El Show de Merv Griffin", esta película puede considerarse como el debut de Arnold Schwarzenegger en la gran pantalla.Y esto es todo, porque cualquier otro comentario que pueda hacerse sobre esta producción carece prácticamente de interés.
La razón es que "Hércules en Nueva York" es una absoluta memez de metraje, en donde un jovencísimo Schwarzenegger se limita a pasear su hipertrófica musculatura por diversos escenarios (un muelle neoyorkino, un parque, un almacén, etc).A la ya chorra historia hay que sumar un guion que recoge diálogos a cual más tonto y que apenas pone en boca de Arnold alguna frase.Y cuando lo hace es aún peor porque Arnold, con una cara de susto descojonante, las pronuncia cual cateto de provincias contratado como extra.
A este desproposito hay que sumar el fuerte acento austríaco que por aquel entonces se gastaba este hombre y que desembocó en el doblaje de su voz.Una decisión de resultados discutibles, en tanto que el doblador resultó ser casi tan malo como el propio Schwarzenegger.
Cualitativamente, "Hércules en Nueva York" es la peor película en toda la filmografía del actual gobernador de California (y mira que las tiene malas).En ella se puede apreciar con total claridad, no sólo que Arnold carece de formación dramática alguna (tampoco ahora la tiene), sinó que apenas ha visto una cámara de cine en su vida.
En resumen: Arnold descubre el cinematógrafo.
La razón es que "Hércules en Nueva York" es una absoluta memez de metraje, en donde un jovencísimo Schwarzenegger se limita a pasear su hipertrófica musculatura por diversos escenarios (un muelle neoyorkino, un parque, un almacén, etc).A la ya chorra historia hay que sumar un guion que recoge diálogos a cual más tonto y que apenas pone en boca de Arnold alguna frase.Y cuando lo hace es aún peor porque Arnold, con una cara de susto descojonante, las pronuncia cual cateto de provincias contratado como extra.
A este desproposito hay que sumar el fuerte acento austríaco que por aquel entonces se gastaba este hombre y que desembocó en el doblaje de su voz.Una decisión de resultados discutibles, en tanto que el doblador resultó ser casi tan malo como el propio Schwarzenegger.
Cualitativamente, "Hércules en Nueva York" es la peor película en toda la filmografía del actual gobernador de California (y mira que las tiene malas).En ella se puede apreciar con total claridad, no sólo que Arnold carece de formación dramática alguna (tampoco ahora la tiene), sinó que apenas ha visto una cámara de cine en su vida.
En resumen: Arnold descubre el cinematógrafo.

