El delirio de Takashi Miike no tiene límites
Sinopsis
Sin un hogar al que sentirse vinculado y sin obligaciones pendientes con la sociedad japonesa, el gángster chino Ryuichi y sus hombres de acción deciden enfrentarse a los Yakuza y a las Tríadas por el control del barrio de Shinjuku en Tokio y el dominio sobre el comercio de drogas con Taiwán. Mientras planean un último asalto sobre los reyes de las mafias china y japonesa, el detective Jojima será el único capaz de interponerse entre ellos y su dominación total del crimen asiático.
Jojima es un hombre que vive su propio drama, amargado con su profesión por no poder aniquilar a todas las bandas y desesperado por conseguir dinero con el que operar en Estados Unidos a su hija gravemente enferma del corazón. En su camino se cruzará Ryuichi, iniciando un proceso de creciente acoso mutuo que concluirá en un duelo apocalíptico.
Jojima es un hombre que vive su propio drama, amargado con su profesión por no poder aniquilar a todas las bandas y desesperado por conseguir dinero con el que operar en Estados Unidos a su hija gravemente enferma del corazón. En su camino se cruzará Ryuichi, iniciando un proceso de creciente acoso mutuo que concluirá en un duelo apocalíptico.
Crítica
Puntuación del crítico9El director de culto Takashi Miike, amado y odiado al mismo tiempo, tiene en su currículo (de más de 60 películas) una trilogía ("Dead or alive") que muestra muy bien, para quien no conozca su cine, la estética, su transgresora manera de filmar y el brutal sentido del humor que le hacen único.
La especialidad de Miike es hacer películas excesivas (no vacias en contenido). El inicio de Dead or Alive es toda una declaración de lo que nos vamos a encontrar en el camino: violencia a raudales, sexo desmedido, yakuzas sanguinarios y una galería antológica de freaks dispuestos a hacernos pasar un disfrute y risas garantizado.
Es una película siempre sorprendente y endiabladamente divertida. Escenas como las del lababo, las masacres inesperadas con todo lujo de detalles, el tío que se mete una raya enorme, el jefe que ahoga a una mujer en sus propio liquido fecal... y así incontables barbaridades, no son aptas para estómagos delicados, que se suceden sin parar. Pero sin duda lo que se lleva la palma es el duelo final entre los protagonistas. La visión final y desesperanzadora del mundo según Miike, jajaja buenísimo.
Como curiosidad decir que Miike es uno de los directores favoritos de Tarantino y una de sus inspiraciones para Kill Bill.
Para quien busque algo diferente, divertido y sorprendente.
La especialidad de Miike es hacer películas excesivas (no vacias en contenido). El inicio de Dead or Alive es toda una declaración de lo que nos vamos a encontrar en el camino: violencia a raudales, sexo desmedido, yakuzas sanguinarios y una galería antológica de freaks dispuestos a hacernos pasar un disfrute y risas garantizado.
Es una película siempre sorprendente y endiabladamente divertida. Escenas como las del lababo, las masacres inesperadas con todo lujo de detalles, el tío que se mete una raya enorme, el jefe que ahoga a una mujer en sus propio liquido fecal... y así incontables barbaridades, no son aptas para estómagos delicados, que se suceden sin parar. Pero sin duda lo que se lleva la palma es el duelo final entre los protagonistas. La visión final y desesperanzadora del mundo según Miike, jajaja buenísimo.
Como curiosidad decir que Miike es uno de los directores favoritos de Tarantino y una de sus inspiraciones para Kill Bill.
Para quien busque algo diferente, divertido y sorprendente.
Davis

