Henry Lozone
desde Zaragoza
, España
Sábado, 23 de Abril de 2005 a las 04:10
Debería darte vergüenza el impresentable texto que has escrito. Con la gravedad de lo que pasa en esa tierra es escandaloso hablar, como dices, de las "dos caras de la verdad" como dando a entender que allí ambos supuestos bandos sufren (cuando lo cierto es que no se puede hablar de dos bandos desde el momento en que unos agreden y
otros son agredidos y atemorizados continuamente.
También es repugnante en tu panfleto de mierda (seguro q votaste al Partido Comunista de las Perras Vascas), la defensa que haces de los presos vascos, que al parecer son unos señores muy majos que no han hecho nada malo y a los probrecitos los tienen encerrados sin que sus putas madres los puedan ir a ver, porque no están en su caserío
ni al lado de su ikastola.
Sobre las frases al final en mayúsculas, lo que equivale en internet a gritos, decirte que mi perro ladra mejor.
Aquí debajo está la crónica que hice de la película pues tuve la oportunidad de acudir como envíado especial a cubrir el Festival de San sebastián de 2003.
El "pelotón" vasco
"La pelota vasca. La piel contra la piedra" es, sin duda, un
interesantísimo documento, cinematográficamente muy válido, pero esto no debe desviar la atención sobre otros aspectos de la película, especialmente el moral, pues aunque Medem pretende dar voz a todos (a los asesinados no puede), el partidismo y la desproporción entre actitudes nacionalistas y no nacionalistas es demasiado evidente. Obviamente no es una apología de la violencia, al contrario, pero hay detalles escandalosos.
Particularmente ofensivo es algún momento del montaje (que firma el propio Medem), en el que alterna planos del viaje que hacen en un autobús familiares de presos etarras en visita a los suyos con los del viaje que también realiza una viuda a visitar... la tumba de su marido, quizá asesinado por el preso al que van a visitar los primeros, quejándose amargamente de lo que les cuesta (también económicamente) desplazarse tan lejos de su reducido mundo para ver a su querido angelito. Equiparar de esta manera a víctimas con verdugos en sus dramas personales, los unos merecidos y los otros asquerosamente
injustos, así como obviar asuntos como el asesinato de Miguel Ángel Blanco y la movilización posterior es moralmente una vergüenza, Sr. Medem.
Expectativa
Debido a las expectativas creadas, en gran parte por la petición de dos destacados miembros del Foro de Ermua de no aparecer en el montaje final de la película, el festival organizó pases extra del todo justificados, pues prensa y público respondieron llenando la sala en todas las sesiones. Finalmente decir que el documental está dedicado literalmente "a todos los vascos. A todos y cada uno de los vascos". ¿A todos?