Harry, un muerto que no le quería nadie.
Sinopsis
Nos encontramos en un precioso, tranquilo y colorista rincón campestre de Vermount. De repente algo perturba la aparente calma del pueblo y se escuchan tres disparos. Un pequeño que juega por la zona descubre el cadaver de Harry en un descampado, hecho que enseguida va a contar a su madre. Mientras, el viejo Capitán Wise, que se encontraba cazando por la zona, cree que es el responsable del crimen por lo que entierra y desentierra varias veces el cadaver sobre cuya identidad se interrogarán con similar perplejidad Miss Gravely, una solterona que también se siente responsable de su muerte, Jeniffer, la madre del niño, convertida ahora en la alegre viuda de Harry; Sam Marlow, un pintor abstracto sin mucho éxito que le hace un retrato al cadaver y le tira los tejos a la viuda y un médico miope un tanto despistado. Las peripecias del pobre Harry y de los protagonistas se acabarán cuando se descubra la verdadera causa de su muerte…
Crítica
Puntuación del crítico9Alfred Hitchcock rueda aquí una inusual comedia negra, dentro de su filmografía llena de obras de suspense, cargada de su mejor y sutil humor negro que impregna toda la película. La trama es magnífica, bien hilvanada, con momentos muy divertidos y buenos dialogos chistosos llenos de ironía. A destacar las escenas en las que entierran y desentierran al pobre Harry y el médico miope, un personaje curioso.
La película cuenta con un buen elenco de actores, el veterano Edmund Gwenn como inocenton exmarine, una guapísima Shirley McLaine en su primer papel en el cine y el niño prodigio Jerry Mathers, muy popular en la televisión estadounidense. Además, es la primera colaboración entre el compositor Bernard Herrmann y Hitchcock, relación que daría grandes frutos más tarde.
Agradable y muy recomendable.
La película cuenta con un buen elenco de actores, el veterano Edmund Gwenn como inocenton exmarine, una guapísima Shirley McLaine en su primer papel en el cine y el niño prodigio Jerry Mathers, muy popular en la televisión estadounidense. Además, es la primera colaboración entre el compositor Bernard Herrmann y Hitchcock, relación que daría grandes frutos más tarde.
Agradable y muy recomendable.
nadsat
