Cuando la familia de Kevin se marchó de vacaciones olvidaron un pequeño detalle: Kevin
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico5Pero Macaulay encandiló a los crios a la par que los padres le reían las ñoñerías, no tardando en convertirse en el prototipo de heroe infantil.El resultado fue un taquillero exitazo que produjo millones a mansalva.Y como el cine es un negocio que ocasionalmente se convierte en arte (nunca al revés), las segundas y terceras partes no tardaron en rodarse, aunque eso sí, en forma de clones insulsos.
Y mientras todo esto ocurría, los billetes pasaban de mano en mano.Como inversión, Macaulay demostró ser el mejor polvo que habían echado sus padres.
Pero el tiempo (o mejor dicho, la naturaleza) acaba poniendo a cada uno en su sitio y a Macaulay acabaron dándole por allí donde la espalda pierde su honorable nombre.Y es que los años pasaron, y Malkuli hizo lo que hacen todos los niños: Crecer.
La niñez empezó a quedarse atrás, los rasgos faciales le maduraron, la pelusilla asomaba incipiente en su otrora suave cutis y la voz se le tornó en un gorgojeo tinajero.La pubertad llamaba a la puerta y el adorable churumbel se convirtió en un repelente adolescente.
Y como el cine no suele congeniar bien con los púberes, las gracietas de Culkin desaparecieron con la misma rapidez que las torres gemelas, enfilando su carrera el mismo destino descendente.O sea, a hacer puñetas.
Esto, unido a la avaricia de sus padres, provocó el hundimiento de la carrera cinematográfica de este rubiales: Su nombre dejó de asociarse a los millones, el matrimonio de sus padres se fue al carajo, las peleas paternales por la custodia del mocoso fueron de culebrón y, por no faltar, no faltó ni siquiera un juicio.Y en medio de todo esto un crio fracasado al que nadie le reía las gracias.
Fracasado y olvidado, Macaulay Culkin no es a día de hoy ni una triste sombra de lo que fue.Infancia destrozada, maduracion acelerada y deslices con las drogas son algunas de las pinceladas que definen su situacion actual.Psíquicamente alterado y sin un futuro claro a corto plazo, este jovencito descarriado se ha convertido en un payaso hazmerreir.Un bufón cuyas actuaciones han quedado reducidas a las cámaras fotográficas de la prensa amarilla.
En resumen: "Quien te ha visto y quien te ve", podría ser el titular periodístico de este hombrecito, proto-estrella enana cuyo brillo se apagó entre las risas y la avaricia de quienes le rodeaban.







