"No hay ningún caballo en el mundo que no se pueda domar ni ningún jinete en el mundo que no se pueda caer"
Sinopsis
Ace Bonner, un hombre que se dedica al rodeo, vuelve a su pueblo natal de Arizona para despedirse del mundo del rodeo, con una última actuación, delante de los suyos. También tratará de hacer las paces con su familia, a la que abandonó años atrás, pero las cosas no serán fáciles con su padre, un hombre con problemas con la bebida.
Crítica
Puntuación del crítico10Peckinpah nos adentra en el mundillo de los rodeos del oeste americano y sabe crear a la perfección el ambiente familiar de los Bonner.
Es una de las películas más personales del autor, con un guión maravilloso repleto de frases memorables ("Estoy tan sobrio que doy asco", "Si este mundo está hecho para los ganadores... entonces, ¿qué queda para los perdedores?", etc). Muy buenos personajes como el de "Junior" Bonner, su hermano Curly o el de Ben Johnson.
Robert Preston hace una interpretación soberbia como el padre de Junior, para el recuerdo las escenas en que montan juntos en el caballo tras varios años sin verse.
Momentos como la cena familiar donde cada mirada dice muchísimo o la discusión entre los hermanos tampoco tienen desperdicio.
Steve McQueen, absolutamente perfecto en uno de los papeles más importantes de su carrera.
También destacar la gran banda sonora. Esta es la última obra maestra que me quedaba por ver de este director tan inolvidable, y no me ha decepcionado.
Es una de las películas más personales del autor, con un guión maravilloso repleto de frases memorables ("Estoy tan sobrio que doy asco", "Si este mundo está hecho para los ganadores... entonces, ¿qué queda para los perdedores?", etc). Muy buenos personajes como el de "Junior" Bonner, su hermano Curly o el de Ben Johnson.
Robert Preston hace una interpretación soberbia como el padre de Junior, para el recuerdo las escenas en que montan juntos en el caballo tras varios años sin verse.
Momentos como la cena familiar donde cada mirada dice muchísimo o la discusión entre los hermanos tampoco tienen desperdicio.
Steve McQueen, absolutamente perfecto en uno de los papeles más importantes de su carrera.
También destacar la gran banda sonora. Esta es la última obra maestra que me quedaba por ver de este director tan inolvidable, y no me ha decepcionado.
Davis
