Los sueños de Takeshi Kitano.
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico10Pero parece que también supone un cierre de etapa para Kitano, una reflexión acerca de su carrera en el cine plagada de referencias y donde se autoparodia sin vergüenza. Y quizás es por ello que esta película ha tenido tan poca repercusión, porque ésta es una película egocéntrica al que solo entusiasmará de verdad a fans del autor y demás gente rara.
(¡CUIDADO, A PARTIR DE AQUÍ DESENREDO LA PELÍCULA!)
Así por encima:
En la película hay una realidad, la que cuento en la sinopsis. Después del encuentro con distintas personas (entre otros, los yakuzas que juegan al mahjong, la mujer que le pide una deuda, el travesti raro, el niño geisha y su padre, los bailarines, los dos gordos, el examigo con el que empezó su carrera, y finalmente con el Kitano payaso) el Takeshi popular está tumbado en su camerino acompañado de sus representantes mientras le preparan un tatuaje falso. Es entonces cuando se pregunta cómo debe ser la vida del Kitano payaso y es entonces cuando se duerme.
A partir de aquí todo es un sueño creado por el Takeshi famoso de lo visto y oído anteriormente, donde el protagonista pasa a ser el Takeshi payaso, un hombre que trabaja en un supermercado mientras se presenta a castings sin mucho éxito. Se nos presentan los personajes que ya hemos visto en la vida real pero transformados en otros roles. Todo para ver lo triste que es su vida, ya que casi todos estos personajes lo maltratan en distintos niveles.
Pero eso no es todo. Resulta que el Kitano payaso, que está dentro del sueño del Kitano popular, sueña. Ya empezamos con los sueños dentro de sueños. En el primero de ellos vemos al Kitano popular en el rodaje de una escena totalmente caricaturizada donde empieza matando a unos grillos, después a una chica y acaba con la emblemática postura suicida de Sonatine, aunque sin sonrisa. En el segundo, Kitano se mete a taxista y vive, por si fuera poco, una de las secuencias más estrambóticas de toda la película. Pero es entonces cuando Takeshi empieza su tercer sueño, supongo que en su casa cuando come los espaguetis, después del encuentro con el japonegro ensangrentado en el supermercado.
Este sueño cobra el protagonismo y supone la delirante venganza del Takeshi payaso como protagonista de una película a lo Beat Takeshi, contra todos los pesados con los que se ha cruzado antes, donde incluso se mata a sí mismo, al payaso en el restaurante de fideos.
Pero de repente, la película nos ofrece unos minutos musicales. De hecho no debería extrañar para nada esta interrupcion, ya que el baile, aunque menos notoria, es otra de las constantes en el cine de Kitano y aquí lo mete de golpe. Y es que la actuación del travesti raro con la oruga gigante, los claquetistas y el japonegro con el dj puede que no vengan mucho a cuento, pero puede llegar a compararse, por sensación o inserción, al Club Silencio de Mulholland Drive.
Después de este extraño paréntesis, vuelven los tiros, en el mismo club, después en el prado cuyos participantes forman bonitas constelaciones (?) y más tarde el clímax final donde tira la casa por la ventana, como no, en la playa al lado del mar. Kitano contra policias, yakuzas, samurais...
Y entonces se despierta en el supermercado, justo cuando el japonegro ensangrentado le pide ayuda. ¿Ha despertado del tercer sueño? De repente se oye un ¡Corten!, el Takeshi popular no es más que el protagonista de una película haciendo del Takeshi payaso. Yo creo que esto todavía forma parte del tercer sueño, o quizás de un cuarto.
La cosa vuelve a la "normalidad" cuando el Takeshi payaso, después de recibir las flores del maquillador del camerino, tira el autógrafo del Takeshi popular donde lo llama "señor payaso" y decide ir a apuñalarle.
Es entonces cuando el Takeshi popular se despierta a causa de las puñaladas imaginarias y vuelve a la realidad.
Moraleja: El Takeshi popular se arrepiente de haberle llamado "señor payaso" en el autografo que el "payaso", donde personifica su otro yo, le pidió al principio, ya que puede ser fruto de su ira y podría atentar contra él. Vamos, una paranoia de la hostia.
Mención aparte merece la escena que abre la película, y sale un poco al final: Ambientada en alguna guerra pasada, aparece una patrulla de soldados occidentales inspeccionando una casa destruida. Hay cadáveres por el suelo. Un soldado llega a uno de ellos, es Takeshi Kitano, que se hace el muerto. Mira al soldado. Al final de la película, el Kitano popular tumbado en la cama mientras le preparan para el rodaje, ve al soldado de nuevo y éste le dispara. Todavía me tiene intrigado está escena. ¿Representa el temor de Kitano frente al desconocimiento de su figura fuera de las fronteras niponas? ¿O cómo cree que puede acabar él mismo si rebasa estas fronteras, haciendo de triste extra en superproducciones occidentales? No sé.
También es interesante analizar los actores que están presentes en la película, algunos de ellos frecuentes coprotagonistas de las películas de Kitano y que aquí pueden representar dualidades por lo que representan y han representado. Desde Susumu Terajima, desde Violent Cop desempeñando papeles de aliado de Takeshi y que aquí hace de examigo olvidado a Kayoko Kishimoto, mujer por la cual lo deja todo en Hana-bi al hacer de su esposa que le quedan dos días y que aquí es una auténtica cabrona con él y practicamente inmortal.
(¡FIN DE SPOILERS!)
Merece más de un visionado, la primera vez desconcierta, la segunda, fascina. Y tras verla dos veces, aún se me escapan detalles seguro. Le pongo el 10 por lo excitante de su propuesta, por lo que supone en la carrera de Takeshi Kitano (¿un suicidio cinematográfico? (¡Esperemos que no!)) y sobretodo por esa extraña sensación que me queda al final: querer volver a verla.
"¿Y ahora qué?"
nadsat




