Bruce Campbell dirige su primer largo.
Sinopsis
William Cole, un repelente americano llega a Bulgaria con su mujer en viaje de negocios.
Tras un incidente con una gitana que le golpea la cabeza queda en coma, mientras que su taxista (un ruso ex-miembro de la KGB) es asesinado. Un científico loco reconstruye su cerebro combinando los dos, cosa que crea un trastorno bipolar.
Además, el cerebro de su mujer, también asesinada, es trasplantado a un robot.
Desorientada, la doble personalidad de Cole busca venganza.
Tras un incidente con una gitana que le golpea la cabeza queda en coma, mientras que su taxista (un ruso ex-miembro de la KGB) es asesinado. Un científico loco reconstruye su cerebro combinando los dos, cosa que crea un trastorno bipolar.
Además, el cerebro de su mujer, también asesinada, es trasplantado a un robot.
Desorientada, la doble personalidad de Cole busca venganza.
Crítica
Puntuación del crítico5El primer largometrage de Bruce Campbell como director (después de haber dirigido algunos episodios de Hércules y Xena) es un telefilm que homenajea la serie B de los cincuenta y que fué rodado en Bulgaria para abaratar costos.
La conclusión después de su visionado es que el bueno de Bruce es un gran actor de culto pero un nefasto realizador. La dirección es plana y sin ritmo.
Lo mejor es ver a Bruce Campbell interpretando a un tipo con dos personalidades, aunque el resto no está a la altura. El resto del reparto lo completan dos bellas actrices, un perdido Stacy Keach y Ted Raimi haciendo lo que mejor sabe hacer, el imbécil.
Existe una película de los ochenta de temática similar protagonizada por Steve Martin que es mucho mejor.
Esperemos que el segundo largo de Campbell ("Call Me Bruce") dónde se interpreta a sí mismo luchando contra demonios sea mejor.
Dark Horse ha publicado la adaptación al cómic de la película en cuatro números, con dibujantes como Mike Mignola y Humberto Ramos.
La conclusión después de su visionado es que el bueno de Bruce es un gran actor de culto pero un nefasto realizador. La dirección es plana y sin ritmo.
Lo mejor es ver a Bruce Campbell interpretando a un tipo con dos personalidades, aunque el resto no está a la altura. El resto del reparto lo completan dos bellas actrices, un perdido Stacy Keach y Ted Raimi haciendo lo que mejor sabe hacer, el imbécil.
Existe una película de los ochenta de temática similar protagonizada por Steve Martin que es mucho mejor.
Esperemos que el segundo largo de Campbell ("Call Me Bruce") dónde se interpreta a sí mismo luchando contra demonios sea mejor.
Dark Horse ha publicado la adaptación al cómic de la película en cuatro números, con dibujantes como Mike Mignola y Humberto Ramos.
turuletto
