No podrás llevártelo contigo...
Sinopsis
El señor Martin Vanderhof, que hace tiempo que dejó de trabajar, vive haciendo lo que a él le gusta, al igual que los habitantes de su casa... Su hija se enamora del hijo de Anthony P. Kirby, un gran magnate, el cual además quiere echar al suelo la casa de Vanderhof para proseguir su especulación...A partir de aquí empezarán los líos...
Crítica
Puntuación del crítico10Emocionante comedia que encierra toda una filosofía de cómo se debe pasar el tiempo... Se demuestra claramente que el film sigue muy vigente, pues el mensaje de "por qué quieres acumular tantas posesiones si no podrás llevártelas contigo el día que dejes de vivir" sigue muy de actualidad en una sociedad como la nuestra, consumista y llena de compradores compulsivos...
Es por ello, que en la medida de lo posible, puesto que hacer caso al film al pie de la letra es imposible, no hay más remedio que trabajar para poder vivir, uno ha de hacer las cosas que realmente guste hacer y quiera hacer... Pues no tendrá otra vida para poderlo llevar a cabo, y uno de los mayores tesoros que puede tener es la compañía de sus amigos....
Valorando ya cuestiones del film, me encanta el trabajo como actor de Lionel Barrymore, tan capaz de hacer de héroe (en este film) como de villano (en "Qué bello es vivir")... y me quedo con la escena en que toca la armónica con Edward Arnold, capaz de mover incluso a lágrimas, oír tan bella melodía...
Un film que se agradece, un tesoro, una maravilla...
Es por ello, que en la medida de lo posible, puesto que hacer caso al film al pie de la letra es imposible, no hay más remedio que trabajar para poder vivir, uno ha de hacer las cosas que realmente guste hacer y quiera hacer... Pues no tendrá otra vida para poderlo llevar a cabo, y uno de los mayores tesoros que puede tener es la compañía de sus amigos....
Valorando ya cuestiones del film, me encanta el trabajo como actor de Lionel Barrymore, tan capaz de hacer de héroe (en este film) como de villano (en "Qué bello es vivir")... y me quedo con la escena en que toca la armónica con Edward Arnold, capaz de mover incluso a lágrimas, oír tan bella melodía...
Un film que se agradece, un tesoro, una maravilla...
Salvi

