"...muchas veces es mejor la ilusión que la medicación"
Sinopsis
En “Conocerás al hombre de tus sueños”, Woody Allen nos acerca a dos matrimonios, el de Alfie y Helena, y el de su hija Sally y su marido Roy, y nos muestra cómo sus pasiones, ambiciones y obsesiones les van acarreando problemas y desvaríos. Después de que Alfie deje a Helena en busca de la juventud perdida y tras las faldas de una call girl de espíritu libre llamada Charmaine, Helena deja a un lado la cordura, da la espalda a la sensatez y sucumbe a los extravagantes consejos de una adivina embaucadora. Sally, infeliz en su matrimonio, se va enamorando de Greg, el atractivo galerista para quien trabaja, mientras que Roy, un novelista que aguarda con ansiedad la respuesta sobre su último manuscrito, pierde la cabeza por Dia, una misteriosa desconocida que despierta su atención desde la ventana de enfrente.
Crítica
Puntuación del crítico7Estamos ante otra comedia dramática del excéntrico y brillante Woody Allen. He leído opiniones muy diversas sobre esta película, desde que era una obra maestra hasta que era muy floja, y personalmente, aunque no se encuentre entre sus mejores obras (a falta aún de ver sus películas mejor criticadas), es muy disfrutable entre tanta mediocridad de comedias románticas que se han estrenado este verano.
Me ha sido imposible no enamorarme del personaje interpretado por Gemma Jones, esa dulce, amargada y a veces insoportable ancianita que va a las sesiones de una Médium para que la aconseje sobre su futuro, y como se dice en la película, y que de esto debe saber mucho Woody Allen, muchas veces es mejor la ilusión que la medicación.
Por otra parte tenemos a un renacido Anthony Hopkins, que se consuela entre los brazos de una prostituta con aspiraciones a actriz, la típica rubia tonta de grandes pechos y escultural cuerpo interpretada por la nada tonta Lucy Punch (aunque de lo bien que lo hace parece que Woody Allen haya escogido a una actriz a la que no le haga falta interpretar para representar a ese personaje, pero hasta un personaje tan artificial hace falta tener talento para que sea creíble).
También tenemos a la siempre estimulante Naomi Watts, que como si de la protagonista de Crepúsculo se tratase, tendrá que decantarse si estar con su jefe, el millonario y culto Antonio Banderas, o un escritor fracasado, Josh Brolin (los dos con las interpretaciones más flojas del film).
Como vecina de la pareja formada por Watts y Brolin tenemos a la mujer de rojo que le gusta tocar el violín, interpretada por la actriz Hindú Freida Pinto, que se hizo famosa por su papel en Slumdog Millionaire, y que aquí nos muestra una mirada de la que es difícil no caer hipnotizado.
En conclusión, una comedia agridulce bien dirigida, con unos personajes (como es habitual en la filmografía de Allen de la última década), que parece que no cuentan nada, pero que en realidad lo transmiten todo.
Me ha sido imposible no enamorarme del personaje interpretado por Gemma Jones, esa dulce, amargada y a veces insoportable ancianita que va a las sesiones de una Médium para que la aconseje sobre su futuro, y como se dice en la película, y que de esto debe saber mucho Woody Allen, muchas veces es mejor la ilusión que la medicación.
Por otra parte tenemos a un renacido Anthony Hopkins, que se consuela entre los brazos de una prostituta con aspiraciones a actriz, la típica rubia tonta de grandes pechos y escultural cuerpo interpretada por la nada tonta Lucy Punch (aunque de lo bien que lo hace parece que Woody Allen haya escogido a una actriz a la que no le haga falta interpretar para representar a ese personaje, pero hasta un personaje tan artificial hace falta tener talento para que sea creíble).
También tenemos a la siempre estimulante Naomi Watts, que como si de la protagonista de Crepúsculo se tratase, tendrá que decantarse si estar con su jefe, el millonario y culto Antonio Banderas, o un escritor fracasado, Josh Brolin (los dos con las interpretaciones más flojas del film).
Como vecina de la pareja formada por Watts y Brolin tenemos a la mujer de rojo que le gusta tocar el violín, interpretada por la actriz Hindú Freida Pinto, que se hizo famosa por su papel en Slumdog Millionaire, y que aquí nos muestra una mirada de la que es difícil no caer hipnotizado.
En conclusión, una comedia agridulce bien dirigida, con unos personajes (como es habitual en la filmografía de Allen de la última década), que parece que no cuentan nada, pero que en realidad lo transmiten todo.
Chema