La inocencia muere. Ella es inmortal.
Sinopsis
Owen es un chico maltratado por sus compañeros de clase y abandonado por sus padres divorciados; sin embargo, algo cambiará en su solitaria vida cuando conozca a una nueva y misteriosa vecina llamada Abby que vive al lado suyo junto a su silencioso padre y con quien entablará una particular amistad...
Crítica
Puntuación del crítico8"Déjame entrar" fue una pelicula sueca que estaba basada en la novela de John Ajvide Lindqvist, aclamada por publico y critica. No es que fuese una pelicula muy resaltada durante 2008, pero sí una de las más potables de dicho año, sobre todo, como instantanea pelicula de culto. La historia trataba sobre un niño y una jovencisima vampiresa, la amistad se traban con romance incluido; de fondo, una historia de miedo, con monstruos humanos y no tan humanos. ¿El principal lastre de la pelicula? Demasiado inflada, un desarrollo lentisimo de la trama, falta de ritmo y mucha sugerencia donde en lugares donde lo explicito se hacía "necesario".
Dos años después, llega su remake, aunque, en este caso... ¿Podemos hablar de remake? No nos lo venden como tal, sino como una readaptación de la novela (y, al final, es lo que es), así que, dejemos de hablar de remakes, por favor. Nadie habla de remake con "Batman Begins"; ni nadie lo hace con "El Castigador"; ni con "Drácula de Bram Stoker", etc, etc. Así que, siguiendo con la estela libros-cómics-readaptaciones, no hablemos de remakes cuando no nos lo venden como tal.
Dejando eso a un lado, así como las hipocritas declaraciones cinefilas de lo que es necesario o no hoy día, Matt Reeves aprueba con nota: su "Déjame entrar" es una buena pelicula de terror, con grandes actuaciones y, entrando en comparaciones inevitables, en algunos detalles supera a la anterior adaptación del libro con creces.
La historia en sí es la misma que en el libro, pero cambiando un poco el lugar donde transcurre y los nombres de algunos personajes. Tenemos pues a un chico maltratado, que no encuentra consuelo en ningun lado y que, un buen día, se hace amigo de una extraña niña que resulta ser un vampiro. Todo pasa mientras una oleada de asesinatos se da lugar y un detective los investiga. Las diferencias entre peliculas, y entre la novela, se hacen notar en multitud de detalles.
Por ejemplo, esta "Déjame entrar" se centra más en el chico protagonista, dandonos así un mundo más siniestro, más solitario, ya que lo vemos más por sus ojos. La pelicula deja en paz tramas secundarias que solo entorpecen, como todo lo de los gatos de la primera y, sobre todo, deja a un lado la mayoría del drama que envolvía a la primera pelicula hasta hacerla parecer un cuento de hadas, más que una pelicula de terror con tintes dramaticos. Incluso los ataques del "padre" de la niña son más brutales; en general, se deja en paz la frialdad de la primera, y se opta más por la crudeza, por lo sordido y, sobre todo, por lo explicito, en más de un sentido. No es que se dé todo "mascadito" (la primera tampoco es que fuese muy complicada de entender) es que se deja de lado lo innecesario de estar dandole vueltas a un camino que se ve de lejos cuán largo es.
Reeves consigue una pelicula terrorifica, con un estilo clásico y a la vez moderno, con momentos muy tensos, con sangre, envuelto todo de un realismo alejado del libro (que resulta más fantástico en algunas partes). Reeves coge lo mejor de la primera parte, y lo hace suyo, trasladandolo a su modo de dirigir y haciendo su propia pelicula, igual pero diferente, dos caras de la misma moneda.
Y así es como se puede, definir las actuaciones de los protagonistas, Kodi Smith-McPhee y Chloe Moretz, que ya encantó a todos en "Kick-Ass" (mucho futuro le veo yo a esta niña desde hace ya tiempo). Consiguen hacer suyos a los personajes, sobre todo Moretz, que está fantástica. Compararlos con los de la anterior adaptación es como empezar la interminable discusión sobre quien es mejor Joker, Nicholson o Ledger. Disfrutemos de ambos, digo yo, pues son diferentes versiones de un mismo personaje.
Elias Koteas como el detective, está genial, interpretando a un personaje que ni es bueno ni malo, simplemente, es un buen aliciente más en esta buena pelicula. Richard Jenkins está grande como el "padre" de la criatura, transmitiendo amor desde la primera escena que comparten y llegando a ser tan brutal como la vampiresa. Otra buena incorporación a la pelicula y otro detalle mejor que la primera.
En resumen, tenemos una pequeña sorpresa cinematografica (¿cuántos habrán pensado, escudandose en la simpleza de que es un remake, que es una mierda y ya está?) como pelicula de terror y nueva adaptación de la famosa novela. Mejor en algunos aspectos, algo coja en otros (demasiado convencional en según qué puntos), su peor fallo es que la primera adaptación está aún demasiado proxima pero, parece ser, que esta segunda estaba ya apalabrada antes de que se hiciera la primera. En todo caso, hay que verla como lo que es, es decir, nada de remake.
Dos años después, llega su remake, aunque, en este caso... ¿Podemos hablar de remake? No nos lo venden como tal, sino como una readaptación de la novela (y, al final, es lo que es), así que, dejemos de hablar de remakes, por favor. Nadie habla de remake con "Batman Begins"; ni nadie lo hace con "El Castigador"; ni con "Drácula de Bram Stoker", etc, etc. Así que, siguiendo con la estela libros-cómics-readaptaciones, no hablemos de remakes cuando no nos lo venden como tal.
Dejando eso a un lado, así como las hipocritas declaraciones cinefilas de lo que es necesario o no hoy día, Matt Reeves aprueba con nota: su "Déjame entrar" es una buena pelicula de terror, con grandes actuaciones y, entrando en comparaciones inevitables, en algunos detalles supera a la anterior adaptación del libro con creces.
La historia en sí es la misma que en el libro, pero cambiando un poco el lugar donde transcurre y los nombres de algunos personajes. Tenemos pues a un chico maltratado, que no encuentra consuelo en ningun lado y que, un buen día, se hace amigo de una extraña niña que resulta ser un vampiro. Todo pasa mientras una oleada de asesinatos se da lugar y un detective los investiga. Las diferencias entre peliculas, y entre la novela, se hacen notar en multitud de detalles.
Por ejemplo, esta "Déjame entrar" se centra más en el chico protagonista, dandonos así un mundo más siniestro, más solitario, ya que lo vemos más por sus ojos. La pelicula deja en paz tramas secundarias que solo entorpecen, como todo lo de los gatos de la primera y, sobre todo, deja a un lado la mayoría del drama que envolvía a la primera pelicula hasta hacerla parecer un cuento de hadas, más que una pelicula de terror con tintes dramaticos. Incluso los ataques del "padre" de la niña son más brutales; en general, se deja en paz la frialdad de la primera, y se opta más por la crudeza, por lo sordido y, sobre todo, por lo explicito, en más de un sentido. No es que se dé todo "mascadito" (la primera tampoco es que fuese muy complicada de entender) es que se deja de lado lo innecesario de estar dandole vueltas a un camino que se ve de lejos cuán largo es.
Reeves consigue una pelicula terrorifica, con un estilo clásico y a la vez moderno, con momentos muy tensos, con sangre, envuelto todo de un realismo alejado del libro (que resulta más fantástico en algunas partes). Reeves coge lo mejor de la primera parte, y lo hace suyo, trasladandolo a su modo de dirigir y haciendo su propia pelicula, igual pero diferente, dos caras de la misma moneda.
Y así es como se puede, definir las actuaciones de los protagonistas, Kodi Smith-McPhee y Chloe Moretz, que ya encantó a todos en "Kick-Ass" (mucho futuro le veo yo a esta niña desde hace ya tiempo). Consiguen hacer suyos a los personajes, sobre todo Moretz, que está fantástica. Compararlos con los de la anterior adaptación es como empezar la interminable discusión sobre quien es mejor Joker, Nicholson o Ledger. Disfrutemos de ambos, digo yo, pues son diferentes versiones de un mismo personaje.
Elias Koteas como el detective, está genial, interpretando a un personaje que ni es bueno ni malo, simplemente, es un buen aliciente más en esta buena pelicula. Richard Jenkins está grande como el "padre" de la criatura, transmitiendo amor desde la primera escena que comparten y llegando a ser tan brutal como la vampiresa. Otra buena incorporación a la pelicula y otro detalle mejor que la primera.
En resumen, tenemos una pequeña sorpresa cinematografica (¿cuántos habrán pensado, escudandose en la simpleza de que es un remake, que es una mierda y ya está?) como pelicula de terror y nueva adaptación de la famosa novela. Mejor en algunos aspectos, algo coja en otros (demasiado convencional en según qué puntos), su peor fallo es que la primera adaptación está aún demasiado proxima pero, parece ser, que esta segunda estaba ya apalabrada antes de que se hiciera la primera. En todo caso, hay que verla como lo que es, es decir, nada de remake.
The Stranger






