No hay salida fácil
Sinopsis
En Los Ángeles, un joven especialista (Ryan Gosling) de escenas de riesgo en conducción de coches para películas se ofrece, para ayudar a su vecina (Carey Mulligan), como conductor para atracos por las noches. (FILMAFFINITY)
Crítica
Puntuación del crítico9Nicolas Winding Refn me desconcertó con "Bronson" (irregular film donde lo mejor es el papelón que se marca Tom Hardy) pero "Valhalla Rising" fue toda una sorpresa, salvaje y diferente.
Ahora sube otro peldaño con la magistral "Drive", una de las mejores películas del año y seguramente una futura cult-movie. Cine comercial con ramalazos de autor o viceversa, recordando en ciertos momentos al estilo de Michael Mann y otros al de David Lynch (el personaje de ALbert Brooks parece un villano salido de sus pelis).
También se puede hablar de su aire retro anclado en las películas de género negro de los 70 y 80, de antihéroes sin nombre, atracos y persecuciones a toda velocidad.
Pero todo eso es lo de menos, lo importante es que la película es que tiene entidad propia, que a los cinco minutos ya estás atrapado.
Más allá de la acción y la trama puramente criminal, se trata de un cine de miradas que lo dicen todo sin necesidad de palabras, de sensaciones que expresan a la perfección los dos protagonistas, ternura, sacrificio, tristeza.
El director borda su trabajo dotando al film de intensidad y magnetismo, sin perder nunca el pulso, destaca la belleza de las imágenes en contraposición a los estallidos de violencia cruda y dura.
Grandiosa es la escena del ascensor o aquella en la que el conductor se queda mirando a través de la puerta de la pizzería con la careta puesta.
Imágenes que quedan en la retina acompañadas de una banda sonora de lujo. Con decir que ya la he visto dos veces y pienso repetir cuando se estrene en España (si es que llega a los cines claro).
En cuanto al reparto, deslumbra un contenido Ryan Gosling quien vuelve a recordarnos que está en la puta cima de su carrera, que hace lo que le da la gana y lo hace bien. Poco sabemos de su conductor, de dónde viene o a dónde va, pero Gosling le otorga una trascendencia impresionante.
Carey Mulligan también está estupenda, Ron Perlman no se desvía de su papel en "Sons of anarchy", Christina Hendricks casi irreconocible pero su papel es tan breve que lo podría haber hecho cualquier desconocida mientras que el gran Bryan Cranston es quizás el secundario que más se luce como el único amigo del conductor.
Dudo que llegue a los Oscar por sus escenas fuertes de violencia pero si hubiera justicia le caerían varias nominaciones.
Ahora sube otro peldaño con la magistral "Drive", una de las mejores películas del año y seguramente una futura cult-movie. Cine comercial con ramalazos de autor o viceversa, recordando en ciertos momentos al estilo de Michael Mann y otros al de David Lynch (el personaje de ALbert Brooks parece un villano salido de sus pelis).
También se puede hablar de su aire retro anclado en las películas de género negro de los 70 y 80, de antihéroes sin nombre, atracos y persecuciones a toda velocidad.
Pero todo eso es lo de menos, lo importante es que la película es que tiene entidad propia, que a los cinco minutos ya estás atrapado.
Más allá de la acción y la trama puramente criminal, se trata de un cine de miradas que lo dicen todo sin necesidad de palabras, de sensaciones que expresan a la perfección los dos protagonistas, ternura, sacrificio, tristeza.
El director borda su trabajo dotando al film de intensidad y magnetismo, sin perder nunca el pulso, destaca la belleza de las imágenes en contraposición a los estallidos de violencia cruda y dura.
Grandiosa es la escena del ascensor o aquella en la que el conductor se queda mirando a través de la puerta de la pizzería con la careta puesta.
Imágenes que quedan en la retina acompañadas de una banda sonora de lujo. Con decir que ya la he visto dos veces y pienso repetir cuando se estrene en España (si es que llega a los cines claro).
En cuanto al reparto, deslumbra un contenido Ryan Gosling quien vuelve a recordarnos que está en la puta cima de su carrera, que hace lo que le da la gana y lo hace bien. Poco sabemos de su conductor, de dónde viene o a dónde va, pero Gosling le otorga una trascendencia impresionante.
Carey Mulligan también está estupenda, Ron Perlman no se desvía de su papel en "Sons of anarchy", Christina Hendricks casi irreconocible pero su papel es tan breve que lo podría haber hecho cualquier desconocida mientras que el gran Bryan Cranston es quizás el secundario que más se luce como el único amigo del conductor.
Dudo que llegue a los Oscar por sus escenas fuertes de violencia pero si hubiera justicia le caerían varias nominaciones.
Davis




