La venganza se libera
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico8Hay varios puntos que tocar sobre esta película, así que trataré de tocarlos todos, uno por uno. Corría el 2007 cuando el Motorista Fantasma, uno de los personajes más carismaticos y a la vez secundarios de Marvel Cómics llegaba a las pantallas de cine en la piel de uno de sus mayores fans: Nicolas Cage. La película conseguía un exito moderado de taquilla y recibía criticas tanto malas como buenas, consiguiendo una pequeña legión de fans. ¿Sus principales fallos? Muy arraigada con los cómics setenteros del personaje y con puntos humoristicos que chirriaban sobremanera con el tono terrorifico que debía tener el motorista. Pero recaudó lo suficiente como para pretender hacer una secuela que llega ahora, aunque, más que secuela... Sí, es y no es una secuela; sí, teniendo al mismo actor pero, ey, "Terrorificamente Muertos" está protagonizada por Bruce Campbell haciendo de Ash y no deja de ser una pseudosecuela-remake de "Posesión Infernal". Tenemos más una secuela que un reboot, con Cage volviendo a hacer de Blaze, aunque con sutiles diferencias con respecto a la primera parte.
Tenemos a Blaze alejado de todo para evitar que surja el Motorista Fantasma. Entonces es encontrado por alguien que tiene una misión para él que consiste en proteger a un niño muy especial al que busca nada más y nada menos que el Diablo. Una buena ocasión para que Blaze deje salir a su lado menos amigable.
Nos encontramos con la que puede ser la "Green Lantern" de este año, un producto que se va a llevar palos por todas partes y que unos pocos vamos a disfrutar como autenticos niños pequeños. Algo muy parecido a lo que también ocurrió con "Punisher: Zona de Guerra" y, curiosamente, comparte con ésta bastantes puntos en común. No solamente el logo "Marvel Knights", sino el tono de serie B, el aire despreocupado que transmiten ambas, más preocupadas por la violencia, lo directo; en ofrecer entretenimiento salvaje, en definitiva. "Ghost Rider: Espíritu de Venganza" es una película más cercana a "Crank", "Furia Ciega" y "Shoot Em Up" entre muchas otras antes que a "Iron Man", "Batman Begins" y demás pelis comiqueras que son algo más que un simple entretenimiento. Y parte de la culpa la tienen sus directores.
Mark Neveldine y Brian Taylor son a la vez lo mejor y lo peor de la película. Lo mejor porque han sabido alejarse de la primera parte; esta secuela es más violenta, agresiva, emocionante y llena de acción. Si cruzamos la primera entrega y "Crank" o "Gamer" esto es lo que nos sale. Los directores han tomado al personaje y lo han trasladado a su mundo, así de fácil, con todo lo que eso conlleva, es decir, si no eres fan de estos directors y mucho menos aguantas su tipo de cine, "Ghost Rider: Espíritu de Venganza" te va a parecer poco menos que una basura. Así de fácil; es una de esas películas que te piden que entres en su juego, porque así es el mundo de Neveldine y Taylor. Ya lo hicieron con las dos "Crank" y con "Gamer" y precisamente por ser un tipo de cine muy personal habrá gente que no caiga en lo que pretenden. No son Burton fusionando su universo con Batman, o Sam Raimi controlandose para "Spider-Man", son Neveldine y Taylor dandonos una pasada de rosca tras otra mientras demuestran que les gusta el personaje y que han leído no pocas cosas de él.
Y eso se traduce en que, como adaptación, funciona. No a las mil maravillas, pero sí bastante bien. Tenemos a Apagón (con ciertas diferencias con el original) e incluso una historia de legado con cierto Danny que... bueno, mejor lo veis. A eso le añadimos algunas sorpresas comiqueras pero, sobre todo, el "nuevo" aspecto del Motorista Fantasma, sus poderes y el enfrentamiento que mantiene con Johnny Blaze. La relación entre ambos es más parecida a la de Hulk y Bruce Banner que a la que mantenían en la primera entrega. Es una gozada ver al personaje usando sus poderes como la cadena en ciertas escenas y aún más su aspecto, más realista, más terrorifico, recien sacado de las viñetas dibujadas por Clayton Crain (sí, la peli bebe mucho en tono con el Motorista Fantasma de Ennis y Crain).
En cuanto a los actores, creo que es una obligación hablar de Nicolas Cage, uno de mis actores favoritos. Cage se ha convertido en los últimos años sin razón aparente (como le ha pasado por ejemplo a Tom Cruise)en uno de los actores más denostados, al menos, fuera de su país, porque en él aún se le respeta bastante. Sólo hay que ver la cantidad de trabajos que le dan, aunque algunos no vayan tan bien como deberían, mientras otros rompen la taquilla. Personalmente, de ser yo Cage no me preocuparía que se me criticase tanto en un país como el nuestro, donde el programa estrella es "Salvame", donde solo sabemos hacer cine sobre la guerra civil y donde los exitos cinematograficos vienen de parte de productos como "Torrente 4" (y eso que me encantan las aventuras del policía guarro). Habría que recordar que Cage ha protagonizado películas como "El señor de la guerra", "Los Impostores", "Cara a Cara", "Leaving Las Vegas", "Adapatation" y "La Roca" entre muchas otras. No deja de ser un buen actor que disfruta haciendo alguna que otra frikada porque de eso se trata lo de actuar; de divertirse de cuando en cuando. Otra cosa es que tenga problemas con Hacienda y tenga que hacer ciertos trabajos solo por el dinero; éste no es uno de ellos, como ya ha dejado ver su amor por el personaje.
En este filme, Cage está más controlado que en el anterior. Se deja de aspavientos gracioso e intentos de caer simpatico y hace de Blaze una suerte de Bruce Banner más cañero. Su psicosis se hace evidente en todo momento, dando momentos de lo más histrionico, acorde con el tono del filme. ¿Pero no estaba más contenido que la primera? Sí, en el sentido de que en el Blaze de la primera sobraba este tipo de comportamiento, y en este casa perfectamente. Se comporta, en definitiva, dando lo que pide el personaje, que no ha salido precisamente de una obra de Kafka. En cuanto al resto de secundarios, mola ver por ahí a Christopher Lambert. Uno espera más de Idris Elba, aunque su personaje no es que esté suficientemente desarrollado. Algo parecido le pasa a los villanos que, aunque mejores que los de la primera parte, dejan bastante que desear en general. Los actores que los interpretan están bien, incluso amenazantes en más de una ocasión, pero podrían haber dado más de sí.
En cuanto a los efectos especiales, da gusto ver lo que se ha podido hacer con menos dinero que la primera. Las escenas de acción son, la mayoría, impresionantes, no se da un respiro y, en general, resulta un filme de acción con toques comiqueros muy en la línea de sus directores, perfecto para sus fans.
¿Es mejor que la primera? Según. Tiene muchos puntos en los que supera a la primera, pero también tiene defectos que no tenía la primera aventura del Motorista Fantasma en el cine. Es más cañera, violenta y directa que ésta, pero a la vez tiene más altibajos, un guión demasiado simplista y da la impresión que sus directores la mayoría del tiempo no saben qué hacer con lo que tienen entre manos más que repetir lo que ya hicieron en sus anteriores filmes.
En definitiva, estamos ante un filme que hay que tener claro los trabajos de sus directores antes de verlo. El Motorista Fantasma según los ojos de Neveldine y Taylor, con todo lo que esto conlleva. Para unos, malo. Para otros, bueno. A mí me ha encantado; una frikada divertidisima que hay que tomarse como lo que es. Pedirle otra cosa es tener la partida perdida antes de comenzarla.
The Stranger


