Sinopsis
Famosa serie televisiva que sigue las aventuras de Michael Knight, un detective dado por muerto al que dan una nueva cara y una nueva identidad. Su misión, encomendada por la Fundación por la Ley y el Orden: luchar contra el crimen con la ayuda de un coche artificialmente inteligente y hablador con propia personalidad: K.I.T.T.
Crítica
Puntuación del crítico4Fetiche televisivo netamente ochentero, "El Coche Fantástico" es, casi con toda seguridad, la serie fantástica más macarrónica y a la vez exitosa parida por la televisión. El argumento ya era por sí sólo una auténtica alucinación febril: un coche blindado, equipado con multitud de gadgets, que hablaba. Al volante un tipo de pasado misterioso, guaperas (según el canon de los 80, claro está) y chulo hasta rayar en el ridículo. Nació así "El Coche Fantástico", serie de ciencia-ficción en donde Michael Knight (o sea Miguelito Caballero) pilotaba a Kitt, su deportivo negro parlante, mientras luchaba contra el crimen.
Totalmente psicodélica, pero menudo triunfo coño. Los chavales gozaron como cerdos en el barro con los comentarios de Kitt, la turbopropulsión y la superpersecución (da reparo escribir estas cosas). A pesar del espectacular delirio imaginativo la serie atrajo audiencia de forma bestial, congregando legiones de seguidores y lanzado al estrellato a su protagonista David Hasselhoff. Tales fueron los resultados que incluso surgieron modas horteras caso de los payasos que instalaron en el frontal de sus coches las famosas luces rojas móviles. El éxito perduró hasta finales de los ochenta, época en que comenzó a desinflarse a la vez que Hasselhoff descubría el lado amargo de la fama. Su pelo rizado, su chupa de cuero y sus aires de ligón chuloputero le pasarón factura en forma de un encasillamiento letal. Tanto que si no llega a ser por "Los Vigilantes de la Playa" aún estaría en el paro.
Como anécdota cabe destacar la existencia de un curioso plagio llamado "El Halcón Callejero" (1985), serie de 13 episodios en donde el protagonista combatía la delincuencia urbana pilotando una moto computerizada. Por otro lado, en 1991 hubo un velado intento por resucitar las aventuras de Kitt, llegándose a rodar el consabido episodio piloto. Fue rechazado al momento.
Mucho ha llovido desde entonces y, aunque ver "El Coche Fantástico" hoy en día da una grima de cojones, es innegable que es una serie anclada para siempre en la memoria de muchos.
En resumen: Kitt, Katt, Devon, Michael, la fundación Knight... los nombres lo dicen todo.
Totalmente psicodélica, pero menudo triunfo coño. Los chavales gozaron como cerdos en el barro con los comentarios de Kitt, la turbopropulsión y la superpersecución (da reparo escribir estas cosas). A pesar del espectacular delirio imaginativo la serie atrajo audiencia de forma bestial, congregando legiones de seguidores y lanzado al estrellato a su protagonista David Hasselhoff. Tales fueron los resultados que incluso surgieron modas horteras caso de los payasos que instalaron en el frontal de sus coches las famosas luces rojas móviles. El éxito perduró hasta finales de los ochenta, época en que comenzó a desinflarse a la vez que Hasselhoff descubría el lado amargo de la fama. Su pelo rizado, su chupa de cuero y sus aires de ligón chuloputero le pasarón factura en forma de un encasillamiento letal. Tanto que si no llega a ser por "Los Vigilantes de la Playa" aún estaría en el paro.
Como anécdota cabe destacar la existencia de un curioso plagio llamado "El Halcón Callejero" (1985), serie de 13 episodios en donde el protagonista combatía la delincuencia urbana pilotando una moto computerizada. Por otro lado, en 1991 hubo un velado intento por resucitar las aventuras de Kitt, llegándose a rodar el consabido episodio piloto. Fue rechazado al momento.
Mucho ha llovido desde entonces y, aunque ver "El Coche Fantástico" hoy en día da una grima de cojones, es innegable que es una serie anclada para siempre en la memoria de muchos.
En resumen: Kitt, Katt, Devon, Michael, la fundación Knight... los nombres lo dicen todo.






