No deja nada al azar
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico7La mala suerte parece perseguir a David Milch, aunque tras las cancelaciones de “Deadwood”, “John From Cincinati” y ahora “Luck”, más que mala suerte hay que empezar a hablar de maldición.
El sacrificio de caballos ha llevado a la cancelación de la que nos ocupa mientras rodaba episodios de la segunda temporada. Es una lástima porque la serie prometía dar mucho juego en su continuación con el enfrentamiento entre Dustin Hoffman y Michael Gambon.
La temporada consta de 9 episodios centrados en el mundillo de las carreras de caballos desde todos los frentes: apostadores, entrenadores, jockeys, etc. Es una serie densa, que requiere paciencia hasta familiarizarse con los numerosos personajes y las varias tramas, siendo la más interesante, a mi gusto, la puramente mafiosa.
Es bastante irregular, sobretodo al principio aunque tiene estallidos de grandeza, todas las secuencias de carreras son espectaculares. La puesta en escena en general es una pasada, destacando, cómo no, el piloto dirigido por Michael Mann.
Buen grupo de actores, con Hoffman a la cabeza, espléndidamente secundado por Dennis Farina y los villanos Ted Levine y Michael Gambon.
Los dos últimos episodios (8 y 9) son magistrales, pero lo realmente bueno fue la carrera del derby entre los caballos de Hoffman y Nolte. Impresionante.
El sacrificio de caballos ha llevado a la cancelación de la que nos ocupa mientras rodaba episodios de la segunda temporada. Es una lástima porque la serie prometía dar mucho juego en su continuación con el enfrentamiento entre Dustin Hoffman y Michael Gambon.
La temporada consta de 9 episodios centrados en el mundillo de las carreras de caballos desde todos los frentes: apostadores, entrenadores, jockeys, etc. Es una serie densa, que requiere paciencia hasta familiarizarse con los numerosos personajes y las varias tramas, siendo la más interesante, a mi gusto, la puramente mafiosa.
Es bastante irregular, sobretodo al principio aunque tiene estallidos de grandeza, todas las secuencias de carreras son espectaculares. La puesta en escena en general es una pasada, destacando, cómo no, el piloto dirigido por Michael Mann.
Buen grupo de actores, con Hoffman a la cabeza, espléndidamente secundado por Dennis Farina y los villanos Ted Levine y Michael Gambon.
Los dos últimos episodios (8 y 9) son magistrales, pero lo realmente bueno fue la carrera del derby entre los caballos de Hoffman y Nolte. Impresionante.
Davis