Sinopsis
Hulk ha desaparecido. Rulk, el destructivo y violento Hulk de color rojo, ha absorbido toda la energía gamma del interior de Bruce Banner, despojandole de su otra mitad verde.
Ahora, Banner debe recuperar su vida, e intentar pasarla sin Hulk, mientras persiste en su intento de sobrevivir a los ultimos acontecimientos.
Ahora, Banner debe recuperar su vida, e intentar pasarla sin Hulk, mientras persiste en su intento de sobrevivir a los ultimos acontecimientos.
Crítica
Puntuación del crítico5Tras el número especial anterior a este, nos encontramos a Bruce Banner, como esperabamos, sin Hulk. Vale, no es una situación novedosa, pero viendo que estamos en pleno reinado de Norman Osborn, que Rulk anda por ahí, y que pronto se liará una buena en el mundo de los colosos esmeralda, no es el mejor momento para que Hulk desaparezca y quede sólo Banner, así que la situación pinta interesante.
Que Loeb sea el guionista de un cómic suele significar que vamos a tener mucha acción, humor, y cierto regusto a los cómics de los 60, es decir, pocos intimismos y desarrollo profundo de los personajes, y aunque este número es perfecto para ello, Loeb lo desaprovecha bastante, dandonos alguna escena de acción metida con calzador, y no alcanzando el minimo que requiere un cómic que pide a gritos tranquilidad, sosiego y buenos dialogos entre dos personajes (Banner y Rick en estado Bomba-A) que tienen mucho camino junto hecho.
No todo es malo en el cómic; lo poco que hay de interacción entre estos dos personajes, funciona con creces, resultando curioso que sea ahora Rick Jones el monstruo inteligente que protege a Banner. Tenemos también a Osborn quitandose la espina clavada que suponía Hulk, los buenos dibujos de un McGuinness pletorico y la portada homenaje al Amazing Spider-Man #50 dibujada por John Romita Jr.
Un número bastante flojete, en general.
Que Loeb sea el guionista de un cómic suele significar que vamos a tener mucha acción, humor, y cierto regusto a los cómics de los 60, es decir, pocos intimismos y desarrollo profundo de los personajes, y aunque este número es perfecto para ello, Loeb lo desaprovecha bastante, dandonos alguna escena de acción metida con calzador, y no alcanzando el minimo que requiere un cómic que pide a gritos tranquilidad, sosiego y buenos dialogos entre dos personajes (Banner y Rick en estado Bomba-A) que tienen mucho camino junto hecho.
No todo es malo en el cómic; lo poco que hay de interacción entre estos dos personajes, funciona con creces, resultando curioso que sea ahora Rick Jones el monstruo inteligente que protege a Banner. Tenemos también a Osborn quitandose la espina clavada que suponía Hulk, los buenos dibujos de un McGuinness pletorico y la portada homenaje al Amazing Spider-Man #50 dibujada por John Romita Jr.
Un número bastante flojete, en general.
The Stranger
