Excelente remake del gran clásico de Murnau
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico9Cierto es que se trata de un remake de la cinta de 1922, pero introduce algunas modificaciones como el tema de la peste bubónica que llega a la ciudad, además de utilizar nombres y pasajes propios de la novela de Bram Stoker. Posee ese inconfundible aspecto del cine añejo y de calidad que se degusta como el buen vino, aumentando su valor conforme pasa el tiempo.
Las localizaciones -con las que disfrutarán enormemente los amantes de la novela- son sin duda su mayor acierto: esa Transilvania fría, nebulosa, de gentes supersticiosas y atemorizadas por lo que es esconde en los Cárpatos... Y la música, otro gran acierto: inquietante, perturbadora, y en determinadas escenas colosal, incluyendo algunos compases del mismísimo Wagner (cómo no).
No sigue el típico desarrollo de las películas de Drácula, y personajes como el Doctor Van Helsing están completamente irreconocibles -por no mencionar a otros que ni siquiera aparecen-, pero resulta comprensible teniendo en cuenta que lo que Herzog quiso hacer fue un remake de la cinta de Murnau y no otra adaptación más del mito del vampiro.
Por último, destacar la estupenda interpretación de Klaus Kinski en su papel del Conde Drácula: es educado, es caballeroso... pero es de siniestro que no veas -además de muy feo-.
En resumen, una gran película del género, dotada de una atmósfera inmejorable que ya de por sí hace que merezca la pena verla. De visión obligada para los aficionados al cine de vampiros y al libro de Bram Stoker.
Ukar








