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| Kraken
desde Lugopolis
-- Viernes, 12 de Septiembre de 2003 a las 01:34.
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Burton riza el rizo y lleva al extremo aquello que ya se intuía en la primera película: los personajes estan seriamente perturbados en mayor o menor medida.
Batman es un heroe, pero su marcada dualidad está muy presente en esta película, llegando a ver en Catwoman (a priori una villana) a un igual.
Catwoman pasa de ser la ladrona de los comics a convertirse en una mujer que sufre un shock y que libera toda su rabia para vengarse de aquel que intentó matarla. Es una fuerza feminista personificada, arrolladora, sensual y cruel pero no necesariamente malvada.
El Pingüino es el más cuerdo. En un primer momento parece querer, simplemente, ser aceptado, pero sus verdaderas intenciones quedan reveladas al final, aunque no deja de ser un personaje trágico, muy superior a su versión comiquera.
El único malvado de esta película, el auténtico villano, es el desalmado empresario interpretado por Christopher Walken, cuyo único objetivo en la vida parece ser lucrarse a costa de todo y de todos si es necesario.
Visualmente, se nota que Burton tuvo mucha más libertad que en la anterior película. Gotham sigue siendo gótica y oscura, pero aún más, en ocasiones de forma bastante recargada. El uso que se da del potencial "aterrador" de la imagen de Batman se ve potenciado...
Ah, y la BSO de Elfman, sublime.
Cthulhu R´lyeh fhtagn!
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