Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico9Quizás la mejor película española de la década de los 90.
Prodigiosamente escrita e interpretada por un reparto muy bien conjuntado (el trabajo de María Galiana en el papel de la madre produce asombro y profunda admniración; tardaremos en ver algo igual).
A pesar del feísmo obligado de la localización y la historia, la película se convierte en maravillosa y profundamente humana, por la enorme sensibilidad de su director, el debutante Benito Zambrano.
Hay secuencias y diálogos entre los personajes que encogen el corazón (literalmente) y provocan el nudo en la garganta a cualquiera que se tenga por un ser humano, y por tanto, con sentimientos, pero de los de verdad, que esto no es una mierda de pastel al servicio de gente como Robin Williams y su cine para deficientes mentales que se creen buenos por ver el engendro ese de Patch Addams, Jack, y demás basura cinematográfica.
Ganó el Premio del público en el Festival de Berlín, y ese público no es precisamente analfabeto, inculto ni retrasado mental, así que algo querrá decir.
Prodigiosamente escrita e interpretada por un reparto muy bien conjuntado (el trabajo de María Galiana en el papel de la madre produce asombro y profunda admniración; tardaremos en ver algo igual).
A pesar del feísmo obligado de la localización y la historia, la película se convierte en maravillosa y profundamente humana, por la enorme sensibilidad de su director, el debutante Benito Zambrano.
Hay secuencias y diálogos entre los personajes que encogen el corazón (literalmente) y provocan el nudo en la garganta a cualquiera que se tenga por un ser humano, y por tanto, con sentimientos, pero de los de verdad, que esto no es una mierda de pastel al servicio de gente como Robin Williams y su cine para deficientes mentales que se creen buenos por ver el engendro ese de Patch Addams, Jack, y demás basura cinematográfica.
Ganó el Premio del público en el Festival de Berlín, y ese público no es precisamente analfabeto, inculto ni retrasado mental, así que algo querrá decir.
Enrique Marqués (www.noticiasjovenes.com)



