Drogas, Sexo y Crimen en la Universidad.
Sinopsis
Cindy Bandolini posee una vida envidiable: es cheerleader, hermosa y rica. Su novio, Alan Jensen, estudia filosofía en Harvard y además es la estrella del equipo de baloncesto de la universidad. Pero existe un pequeño detalle que lo complica todo: el padre de ella es uno de los jefes más importantes de la mafia, y el FBI los persigue. Su novio opta por refugiarse en los brazos de Chesney, su profesora de filosofía y esto no hará más que complicar aún más las cosas. Alan se encuentra dentro de un gran embrollo del que desea salir cuanto antes, pero antes de conseguirlo vivirá la que, sin duda, será la experiencia más excitante de la historia de la universidad...
Crítica
Puntuación del crítico6Cuando empecé a ver la película ya había una escena de sexo entre un jugador de baloncesto (Adrian Grenier) y una guapa animadora (Sarah Michelle Gellar), y pensé, vaya, ya me voy a tragar la típica película adolescente americana, pero no fue el caso, la película toma temas que llevan mas haya que una simple relación entre adolescentes.
Sarah Michelle Gellar nos muestra algunas posturas del camasutra como uno muy curioso en la que sale follando encima de un tronco moviéndose como una batidora, pero no os hagáis ilusiones porque esta vestida. Su papel me recordó al mismo que hizo en Crueles Intenciones, aunque en esta aun es mas "cabrona".
Aunque el argumento pueda parecer bastante sencillito no lo es tanto, en la película se juega mucho con los flash back y el uso que hacen los personajes de las drogas que hace que la película adquiera tintas surrealistas y en ocasiones absurdas, las interpretaciones son notables, la banda sonora habitual en películas juveniles y la fotografía correcta.
La película tiene continuos diálogos metafísicos sobre la nada y la trascendencia del hombre en el universo que se reducen a una extraña y sencilla filosofía de vida que consiste en drógate, gana dinero y folla cuanto puedas, algo demasiado simplón para tanto rollo existencialista.
Una película entretenida con su propia filosofía, síguela o no, eso ya es cosa tuya.
Sarah Michelle Gellar nos muestra algunas posturas del camasutra como uno muy curioso en la que sale follando encima de un tronco moviéndose como una batidora, pero no os hagáis ilusiones porque esta vestida. Su papel me recordó al mismo que hizo en Crueles Intenciones, aunque en esta aun es mas "cabrona".
Aunque el argumento pueda parecer bastante sencillito no lo es tanto, en la película se juega mucho con los flash back y el uso que hacen los personajes de las drogas que hace que la película adquiera tintas surrealistas y en ocasiones absurdas, las interpretaciones son notables, la banda sonora habitual en películas juveniles y la fotografía correcta.
La película tiene continuos diálogos metafísicos sobre la nada y la trascendencia del hombre en el universo que se reducen a una extraña y sencilla filosofía de vida que consiste en drógate, gana dinero y folla cuanto puedas, algo demasiado simplón para tanto rollo existencialista.
Una película entretenida con su propia filosofía, síguela o no, eso ya es cosa tuya.
Chema


