Myers
desde Haddonfield
, Illinois
Viernes, 9 de Julio de 2004 a las 23:02
En la primera mitad de la década de los 80, el boom comercial experimentado por el cine de terror (LA NOCHE DE HALLOWEEN, VIERNES 13, EL RESPLANDOR, POSESIÓN INFERNAL, POLTERGEIST) provocó, contra todo pronóstico, una excelente cosecha de hombres-lobo. AULLIDOS, UN HOMBRE LOBO AMERICANO EN LONDRES y EN COMPAÑIA DE LOBOS, fueron, a mi entender, los mejores exponentes de esta tendencia, y no sólo por su calado popular, sino xq fueron las más decisivas a la hora de actualizar el mito a los tiempos contemporáneos; quedándose LOBOS HUMANOS y MIEDO AZUL relegados a un segundo plano. Centrándonos en la película de Michael Wadleigh hay que dejar claro de que no se trata de una película de hombres lobo, al menos, en el sentido estricto del término. Es una historia sobre territorialidad, antiguas razas indias (los pieles rojas) y detectives (el siempre cumplido Albert Finney) que investigan asesinatos y desapariciones en pleno corazón de Nueva York. Los wolfen al que hace referencia el título original son una sociedad oculta (teóricamente licántropos) que actúan en los suburbios atacando a los desechos de la sociedad humana. Contrastan dos formas de vida, la de los hombres y la de los lobos. Aquí reside el punto más interesante de la película, bien filmada (característicos los planos subjetivos infrarojos en los ataques), sugerente, difuminada,... Aún así, la cinta no es memorable, quizás la turbulencia de sus ideas no están demasiado bien plasmadas en pantalla, y vemos ciertas intenciones primerizas que se quedan en eso, intenciones... Monótona y aburrida.
Actualmente e independientemente de la calidad de las películas, el hombres-lobo goza de buena salud en el cine tal como demuestran GINGER SNAPS y sus secuelas, DOG SOLDIERS, ROMASANTA, VAN HELSING, UNDERWORLD o las futuras CURSED o BITTEN.