dreamers

Películas para no dormir

Guerreros

1 gritos

Pelicula belica "Made in Spain".

Sinopsis

Kosovo, 1999, un destacamento del ejército español en su labor humanitaria cae en una emboscada dentro de la zona de "exclusion", el soldado Vidal, descubrira que la guerra no es nada de lo que habia imaginado.

Crítica

Puntuación del crítico2
Filosofica y profunda producción belica española, que ya durante su campaña publicitaria intentaba hacer frente a otras producciones americanas; no en vano gente del equipo artistico dijeron que no tenia nada que envidiar a producciones como Black Hawk derribado... por medios no, pero sus indicaciones son severamente erroneas; si bien la cinta de Ridley Scott, sobresaliente entre otras de corte belico, destaca por su violencia y su accion desenfrenada durante todo el metraje, Guerreros opta por centrarse en la psicologia de los soldados, en especial en el personaje de Eloy Azorin. Por lo que antes de caer en equivocos, decir que esta pelicula poco tiene de belicosa y mucho de thriller psicologico; aunque admitir que las escasas escenas belicas (sobre todo la emboscada) esta muy bien realizada, demostrando que hacer cine belico no es exclusivo de los EE.UU. Sin embargo, la historia de Guerreros aunque tiene buen planteamiento no llega a buen puerto en su realización.

Gritos 1

Valoración de los ciudadanos: 2.00 puntos

Escribe un grito

"El nuevo Pentium MMX, es tan rapido, que es capaz de salir de un bucle infinito en 5 segundos..."

Le dio 2 puntos

Ciudadano dreamers 4228 Lars Ulrich desde alicante, , hispania Sábado, 11 de Septiembre de 2004 a las 06:45

La primera vez que la vi me gustó bastante, quizá porque era mucho más joven y poseía mucho menos criterio. Ahora opino que es un bodrio bastante lamentable, pese a que como todo film tiene sus puntos y sus pequeños aciertos.
A Daniel Galparsoro le he cogido una manía tremenda tras ver esta patochada. Este joven director se ha preocupado desde el primer momento por que "Guerreros" no parezca una película española, bastante bien claras dejó sus intenciones con la demoledora campaña de propaganda muy ajustada a los parámetros comerciales americanos. Y lo peor es que encima se contradice, pues luego la película intenta, y reitero: intenta centrarse no en la acción sino en la psicología de sus personajes, la mayoría de ellos poco definidos y presentados al espectador de una forma muy arquetípica. El chusquero, el borde, el raro, la marimacho... esas debieron ser las únicas indicaciones de Galparsoro en su pobre guión.
Para colmo, la mayoría de las interpretaciones resultan totalmente planas, empezando por el inaguantable Eduardo Noriega, el cual nunca entiendo cómo puede haberse ganado el respaldo de la crítica cuando es uno de los intérpretes más sosos del cine español. Hasta Jordi Vilches queda mal, pero bueno, Jordi Vilches es Jordi Vilches; él nunca fue un actor profesional, todo es cuestión de que le den un papel ajustado a su medida (como el de Krámpack, una película que gana mucho mérito gracias a él). El único que imprime a su personaje una cierta dosis de credibilidad es, a mi juicio, Rubén Otxandiano (el sargento chusquero, en este caso).
El impacto visual del film está muy conseguido y Galparsoro juega inteligentemente con él en secuencias como la que Eloy Azorín es hecho prisionero y pierde los nervios. Lástima que no venga a cuento, y la psicosis del protagonista... vamos, no hay quien se lo trague. Incomprensible.
En suma, no me resultó mas que una cutrez del insufrible Galparsoro (¿he mencionado ya que le tengo tirria?), un tremendista de mucho cuidado. Pastelada.

Gritar

Crear