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| Ukar
-- Sábado, 18 de Octubre de 2003 a las 00:41.
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Auténtico caviar del séptimo arte; lo han dicho más abajo y es cierto: ya no se hacen películas como ésta. Humphrey Bogart está soberbio, magnífico en esa actitud tan cínica y despreocupada; su corazón dejó de latir al abandonar París, y al reencontrarse con su amada sólo siente despecho y melancolía. El resto de actores están en el sitio adecuado y en el momento adecuado, como debe de ser para que la película funcione. Y qué decir de los diálogos... Son un lujazo, de una calidad indiscutible. Y además, vaya escenas... Como la noche en la que Bogart habla con Ingrid Bergman en el Café acerca de lo sucedido en el pasado; Rick le manifiesta todo su resentimiento y, después de que ella abandone el local profundamente herida, Bogart se echa a llorar con el alma destrozada. La banda sonora, estupenda. Lleva algunos momentos hasta lo más alto. En resumen, de visión obligada para los amantes del buen cine, y repleta de frases, imágenes y escenas para el recuerdo. De todas formas, conviene olvidarse de todo lo que uno ha escuchado -porque la historia del cine es muy extensa y no se debe de insinuar nada-. PD: ¿Alguien me puede decir en qué película dicen eso de "Tócala otra vez, Sam"? Porque, aunque suene a broma, en "Casablanca" no dicen tal cosa en ningún momento. Muy curioso...
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