"El edificio más alto del mundo está en llamas. Usted se encuentra en el piso 135 con otros invitados...¡Nadie puede bajar!¡Nadie puede salir!"
Sinopsis
Un nuevo y gigantesco rascacielos de 138 plantas va a ser inaugurado en la ciudad de San Francisco.
Mientras la fiesta (a la que acude un variado grupo de invitados entre quienes no faltan las autoridades locales y las principales personalidades del lugar) se desarrolla con aparente normalidad, un cortocircuito en un cuarto trastero del piso 81 genera un incendio que se propaga rápidamente...
Mientras la fiesta (a la que acude un variado grupo de invitados entre quienes no faltan las autoridades locales y las principales personalidades del lugar) se desarrolla con aparente normalidad, un cortocircuito en un cuarto trastero del piso 81 genera un incendio que se propaga rápidamente...
Crítica
Puntuación del crítico8Nominada a 8 Oscar de Hollywood en el año 1975, y ganadora de tres, "El Coloso en llamas" se convirtió en un tremendo éxito de público.
Esta monumental película supone uno de los máximos exponentes de eso que llamamos "cine de catástrofes", muy prolífico en lo años 70, y que engloba films como "Inundación", "Terremoto", "Aeropuerto (75,77 y 80)", "La aventura del Poseidón", "El enjambre", "La tragedia del Hindenburg", "Huracán" o "Pánico en el puente".
La estructura de la película no difiere mucho de la del resto de miembros del género: Gran elenco de actores famosos que intentan salvar el pellejo (con mayor o menor éxito) mientras los servicios de rescate la fastidian una y otra vez.
Sin embargo, en este "Coloso en llamas", destaca la presencia de dos actorazos protagonistas, en pleno apogeo, como son Paul Newman y Steve McQueen, que dotan a la película de mayor credibilidad (uno como afamado arquitecto y otro como jefe de bomberos)y que ofrecen un gran duelo interpretativo ("Saben que sólo se puede apagar un fuego hasta el séptimo piso y ustedes se empeñan en construir los edificios cada vez más altos") y los enormes y trabajados decorados (la escena en la que el rascacielos se ilumina en la noche o en la que los pisos van saltando por los aires, por ejemplo). El espectador también disfrutará de los quebraderos de cabeza de los bomberos, que se las ingenian de mil maneras para intentar rescatar a los invitados a la fiesta, y de la gran música de John Williams.
En fin, una espléndida superproducción de las que ya no se hacen (y que desgraciadamente nos trae recuerdos del 11-S) y que te mantiene en tensión hasta que acaba, como una pesadilla, con el esqueleto del edificio totalmente carbonizado.
Esta monumental película supone uno de los máximos exponentes de eso que llamamos "cine de catástrofes", muy prolífico en lo años 70, y que engloba films como "Inundación", "Terremoto", "Aeropuerto (75,77 y 80)", "La aventura del Poseidón", "El enjambre", "La tragedia del Hindenburg", "Huracán" o "Pánico en el puente".
La estructura de la película no difiere mucho de la del resto de miembros del género: Gran elenco de actores famosos que intentan salvar el pellejo (con mayor o menor éxito) mientras los servicios de rescate la fastidian una y otra vez.
Sin embargo, en este "Coloso en llamas", destaca la presencia de dos actorazos protagonistas, en pleno apogeo, como son Paul Newman y Steve McQueen, que dotan a la película de mayor credibilidad (uno como afamado arquitecto y otro como jefe de bomberos)y que ofrecen un gran duelo interpretativo ("Saben que sólo se puede apagar un fuego hasta el séptimo piso y ustedes se empeñan en construir los edificios cada vez más altos") y los enormes y trabajados decorados (la escena en la que el rascacielos se ilumina en la noche o en la que los pisos van saltando por los aires, por ejemplo). El espectador también disfrutará de los quebraderos de cabeza de los bomberos, que se las ingenian de mil maneras para intentar rescatar a los invitados a la fiesta, y de la gran música de John Williams.
En fin, una espléndida superproducción de las que ya no se hacen (y que desgraciadamente nos trae recuerdos del 11-S) y que te mantiene en tensión hasta que acaba, como una pesadilla, con el esqueleto del edificio totalmente carbonizado.
Cyberfine Systems.